El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo a periodistas que la acusación de Navalny era inaceptable, sin fundamentos e insultante, pero que el opositor era libre de regresar a Rusia cuando quisiera.
Recordemos que el 20/8, Navalny comenzó a sentirse enfermo durante un vuelo a Moscú.
El avión tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia mientras el opositor gritaba, agónico.
Fue ingresado en el hospital en la ciudad de Omsk.
Los médicos rusos que lo trataron durante la emergencia descartaron que se tratara de un envenenamiento y adjudicaron su malestar a una enfermedad metabólica causada por la baja azúcar en sangre.
Pero una vez trasladado al hospital Charité en Berlín, pruebas toxicológicas realizadas por el Ejército alemán hallaron evidencia de que fue envenenado con un agente nervioso de la familia Novichok.
3 laboratorios europeos lo confirmaron.
"Afirmo que Putin está detrás de este acto, no veo otra explicación", dijo Navalny a Der Spiegel, que publicó extractos de la entrevista en su sitio web.
"Mi deber ahora es seguir como soy, alguien que no tiene miedo. ¡Y no tengo miedo!", afirmó.
Navalny confirmó que tiene la intención de volver a Rusia cuando esté totalmente recuperado.
"Sobre su vuelta a Moscú, es libre, como cualquier ciudadano ruso de hacerlo en cualquier momento", dijo Peskov, citado por la prensa rusa.
Navalny salió hace una semana del hospital berlinés donde estuvo internado en coma inducido y permanecerá en Alemania durante su convalecencia que según dijo su portavoz, durará mucho tiempo.
También había adelantado el semanario Der Spiegel que la canciller alemana, Angela Merkel, realizó una visita secreta al opositor ruso mientras estaba ingresado en la clínica, como manera de enfatizar la solidaridad del gobierno alemán con el político.
El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, confirmó que el encuentro se produjo aunque no brindó mayores detalles al respecto.