Washington accedió a suministrar los cohetes después de que Ucrania diera "garantías" de que no utilizaría los misiles para atacar dentro de la propia Rusia, dijeron altos funcionarios estadounidenses citados por la agencia Reuters. Pero Rusia desconfía de estas garantías.
"Algunos analistas señalan que el Himars podría producir un 'cambio de juego' en la guerra, en momentos en que Ucrania parece estar sufriendo bajo la feroz artillería rusa", señala el diario Ámbito. "Pero otros expertos creen que el Himars no significa un repentino giro en la guerra".
El envío de este sistema de cohetes más avanzados forma parte de un nuevo componente más amplio de la asistencia militar estadounidense a Ucrania, por un total de US$ 700 millones, cuyos detalles se darán a conocer este miércoles.
En momentos en que Ucrania enfrenta una ofensiva rusa muy intensa en el este del país, Biden dijo también en su columna del NYT que "no presionará al Gobierno ucraniano, ya sea en privado o en público, para hacer concesiones territoriales".
Esto después de que el exsecretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger, sugiriera en el foro de Davos que Ucrania debería ceder territorios a cambio de paz; algo que Kiev rechaza.
Este miércoles 1/6, Moscú criticó la decisión estadounidense y dijo que el envío de sistemas de cohetes avanzados y municiones a Ucrania era extremadamente negativo e incrementaría el riesgo de una confrontación directa.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo a los periodistas: "Creemos que Estados Unidos está echando leña al fuego a propósito y con diligencia" según cita la agencia Reuters.
Cuando se le preguntó cómo respondería Rusia si Ucrania utilizara cohetes suministrados por Estados Unidos para atacar territorio ruso, Peskov respondió: "No hablemos de los peores escenarios".
Peskov dijo que Moscú no confía en las garantías que cita USA, según las cuales Ucrania se habría comprometido a no utilizar el armamento para atacar territorio ruso, por lo que se está evaluando el riesgo de que se disparen cohetes hacia el país y se están tomando las medidas adecuadas. No obstante, indicó que ve la decisión de Washington de forma "extremadamente negativa".
Más temprano, la agencia estatal de noticias RIA Novosti había citado al viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Ryabkov, diciendo (en relación a la perspectiva de un enfrentamiento directo entre Estados Unidos y Rusia): "Cualquier envío de armas que continúe, que vaya en aumento, eleva los riesgos de un desarrollo de este tipo".
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, mientras tanto, ha asegurado que los cohetes HIMARS no serán utilizados para atacar a Rusia:
"Se que la gente está diciendo, o que alguno en la Casa Blanca está diciendo, que podríamos usarlos para atacar a Rusia. No tenemos intención de atacar a Rusia. No estamos interesados en la Federación Rusa. No estamos combatiendo en su territorio", afirmó el presidente a la emisora Newsmax TV.
Pero el Kremlin desconfía. Según la agencia AnsaLatina, Peskov aseguró que Moscú no cree en las afirmaciones del presidente ucraniano.