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Macron en guerra con medios anglosajones por su cobertura de la violencia islamista en Francia

Macron afirmó que el concepto de laicidad no es comprendida por los medios anglosajones, a los que acusa de "legimitar la violencia". "Cuando veo que varios diarios que yo creo que son de países que comparten nuestros valores -periodistas que escriben desde un país que es heredero de la Iluminación y la Revolución Francesa- legitiman esta violencia (la violencia islamista), diciendo que el corazón del problema es que Francia es racista e islamofóbica, entonces digo que los principios fundacionales se han perdido."

El presidente francés, Emmanuel Macron, manifestó a The New York Times su queja por la manera en que el diario y buena parte de la prensa anglosajona cubrió los ataques yihadistas recientes en Francia, en el marco del debate por las caricaturas de Mahoma, la blasfemia y la libertad de expresión.

Macron afirmó que el concepto de laicidad no es comprendido por los medios anglosajones, a los que acusa de "legimitar la violencia".

La manifestación del presidente francés fue transmitida por Ben Smith en un artículo publicado en el mismo diario, en el que relata la conversación que ambos mantuvieron.

“El presidente tiene algunos huesos para escoger con los medios de comunicación estadounidenses: sobre nuestra 'parcialidad', nuestra obsesión con el racismo, nuestras opiniones sobre el terrorismo, nuestra reticencia a expresar solidaridad, siquiera por un momento, con su República asediada", comienza el artículo de Smith.

Macron "argumentó que la prensa anglosajona (...) ha culpado a Francia en lugar de aquellos que han cometido una serie de ataques terroristas asesinos que comenzaron con la decapitación del maestro Samuel Paty el 16/10, quien, en una clase sobre libertad de expresión, había mostrado a su clase caricaturas de la revista satírica Charlie Hebdo en las que se burlaban del Profeta Mahoma."

Según el relato de Smith, Macron planteó: "Cuando Francia fue atacada 5 años atrás, cada país del mundo nos apoyó", en referencia a los ataques del 13/11/2015, en los que 130 personas fueron asesinadas en ataques coordinados en París. "Por lo que cuando veo que varios diarios que yo creo que son de países que comparten nuestros valores -periodistas que escriben desde un país que es heredero de la Iluminación y la Revolución Francesa- legitiman esta violencia, diciendo que el corazón del problema es que Francia es racista e islamofóbica, entonces digo que los principios fundacionales se han perdido."

Para Macron, los medios extranjeros no entienden lo que es el laicismo, la separación entre estado e iglesia que data de comienzos del siglo 20. 

En los últimos meses, el presidente francés ha endurecido su postura contra el islam radical tras la decapitación del maestro Samuel Paty, quien fue víctima de una campaña de odio y presunta 'fatua' por haber mostrado a sus alumnos las caricaturas del profeta Mahoma en el contexto de una clase de libertad de expresión.

Tras el crimen, Macron -quien ya venía impulsando un proyecto de ley contra el separatismo islamista para aplicar mayor control sobre las mezquitas- dijo que Francia "no renunciará a las caricaturas" y para demostrarlo, estas fueron proyectadas sobre edificios gubernamentales. La postura ofendió a sectores a través del mundo musulmán. Hubo marchas en varios países contra el líder francés, en algunas de las cuales se quemó su retrato. Varias asociaciones de comercio árabes decidieron boicotear productos franceses y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan llamó a un boicot total de los productos de ese país. Poco después de eso, hubo una nueva ola de ataques yihadistas, incluidos 3 asesinatos  en la Iglesia de Niza y una explosión en una ceremonia organizada por Francia en Arabia Saudita. Contra Macron también está la propia izquierda de su país pero recibió la solidaridad de otros líderes europeos.

La acusación de Macron es que, tras los ataques, los medios anglosajones se centraron en los fracasos de la política de Francia con respecto a su comunidad musulmana, más que en la amenaza global que supone el terrorismo.

Macron estaba particularmente enojado por un artículo de opinión del Financial Times del 3/11 titulado: "La guerra de Macron contra el separatismo islámico solo divide más a Francia", que argumentaba que el presidente francés estaba alienando a una mayoría musulmana que también odia el terrorismo.

En una diferencia sutil pero importante, plantea Macron, el artículo decía que él estaba luchando contra el "separatismo islámico" cuando el término utilizado por él fue "separatismo islamista". Islam e islamismo no son lo mismo.

Los críticos de Macron, sin embargo, plantean que él confunde observancia religiosa con extremismo. Por eso la confusión del FT entre ambos términos lo enfureció especialmente.

El diario terminó sacando el artículo de internet y publicando una carta de Macron atacando el artículo borrado.

A fines de octubre, Politico Europe también borró un artículo de opinión titulado "Las peligros de la religión francesa del secularismo", escrito por un sociólogo francés. La pieza fue muy criticada por quienes acusaron al autor de culpar a los víctimas por el terrorismo. Pero la supresión del artículo llevó a que el autor se quejara de censura.

En el NYT, una nota de opinión preguntó: "¿Está Francia alimentando el terrorismo musulmán al intentar prevenirlo?".

La agencia de noticias AP tuvo que borrar un tuit que preguntaba por qué Francia "incitaba" la ira en el mundo musulmán.

El NYT, asimismo, fue muy criticado por el diario francés Le Monde y por usuarios de Twitter por un título que apareció brevemente tras la decapitación de Paty: "La policía francesa dispara y mata a un hombre tras un ataque fatal con cuchillo en la calle." 

Macron señaló lo siguiente: "La sociedad americana solía ser segregacionista antes de moverse hacia un modelo multicultural, que se trata esencialmente sobre la coexistencia de diferentes etnicidades y religiones una al lado de la otra. Nuestro modelo es universalista, no multiculturalista", explicó. "En nuestra sociedad, no importa si alguien es negro, amarillo o blanco, católico o musulmán, una persona es primero y ante todo un ciudadano."

"Mi mensaje aquí es: si tienen alguna pregunta, llámenme a mí", dijo Macron, quien aseguró que ante todo, solo quiere que tanto él como su país sean comprendidos.

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