Volviendo al caso de Odebrecht, la empresa de Altos Hornos México al parecer fue el órgano conductor entre Odebrecht y el Estado, ya que en 2014, la petrolera hizo efectiva una compra de fertilizantes por un costo de US$ 500 millones, en tanto llevaba aproximadamente 14 años sin estar en funciones. Pero meses después esa suma de dinero fue destinada a una empresa pantalla que tenía conexión directa con las cuentas bancarias de Lozoya. Aunque previo a este movimiento final, la suma de dinero había pasado por la empresa de paraíso fiscal, Grangemouth Trading, una de las tantas que utilizaron los países de América Latina para desarrollar sus movimientos corruptos.
Por otro lado, una de las claves de la red de corrupción de Odebrecht México se encuentra en una vivienda que al parecer fue comprada por el acusado Lozoya en 2012 con lo que algunas autoridades creen que fue dinero obtenido a través de los sobornos a la constructora brasileña.
En consecuencia, Lozoya, quién además fue coordinador de asuntos internacionales en la campaña política de Peña Nieto, ya fue separado de todo tipo de cargo público que ocupe actualmente o que vaya a ocupar por, al menos 10 años.
Aunque esto sin duda es un avance en como era la situación del caso Odebrecht previamente. Recordemos que en México, el caso de corrupción fue evitado reiteradas veces por los gobiernos anteriores como el de Enrique Peña Nieto, ya que claro está involucra a personas que formaban parte de su gobierno. Aunque el ex director de Odebrecht en México, admitió en diciembre 2017 que había pagado 10 millones de dólares en sobornos a Lozoya.
Es así que la nueva Fiscalía que nació como un intento de despegar el Poder Judicial del Ejecutivo para batallar la corrupción y está compuesta, entre otros por el General mexicano, Alejandro Gertx Manero. Fue un intento del actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para cumplir con uno de sus objetivos de campaña que era eliminar la corrupción del país y a su vez para evitar que su imágen continúe en baja cuando tiene menos de 6 meses como presidente.
Aunque también tiene varios reveses en el mismo campo, ya que la semana pasada la organización independiente de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad encontró que uno de sus funcionarios, Carlos Lomelí Bolaños era dueño de una red de farmacéuticas cuyo consumidor principal era el Estado.
Es así que una vez que la Fiscalía confirmó que iría contra Lozoya, AMLO, afirmó que la denuncia que se registra en torno al acusado, es una cuenta pendiente del gobierno anterior, no una persecución política, como algunos lo llaman. "No voy yo a parar, a detener ningún proceso, se termina la corrupción e impunidad", explicó el mandatario durante una conferencia de prensa este miércoles 29/05.
Por otro lado, la periodista mexicana, Ana Paula Ororica, se pregunta: ¿por qué el proceso judicial se aceleró tanto y en tan poco tiempo? Según la analista, la razón principal por la que AMLO intensificó la justicia fue porque no quiere que las autoridades de Estados Unidos lo hagan por el, sobre todo cuando su bandera principal es terminar con la corrupción.