Marcha atrás: Argentina y México llaman a consulta a sus embajadores en Nicaragua
Este lunes (21/6) Argentina y México dieron un giro de 180° respecto a la situación en Nicaragua: decidieron llamar "a consultas" a sus embajadores en ese país.

Este lunes (21/6) Argentina y México dieron un giro de 180° respecto a la situación en Nicaragua: decidieron llamar "a consultas" a sus embajadores en ese país.
Ambos diplomáticos, Mateo Daniel Capitanich (Argentina) y Gustavo Alonso Cabrera Rodríguez (México), deberán trasladarse a sus capitales para "realizar consultas sobre las preocupantes acciones políticas-legales realizadas por el gobierno nicaragüense en los últimos días que han puesto en riesgo la integridad y libertad de diversas figuras de la oposición (incluidos precandidatos presidenciales), activistas y empresarios nicaragüenses", aseguró un comunicado en conjunto.
"Argentina y México se mantendrán atentos a la evolución de los acontecimientos relacionados con la hermana República de Nicaragua y seguirán promoviendo inequívocamente el pleno respeto y la promoción de los derechos humanos, las libertades civiles, políticas y de expresión de toda persona, con independencia de su nacionalidad y/o profesión", indicó el texto.
En las últimas semanas, el gobierno nicaragüense ha llevado a cabo detenciones arbitrarias a más de 14 opositores políticos, entre ellos entre ellos varios precandidatos presidenciales e inclusive algunos ex compañeros de Daniel Ortega en la guerrilla sandinista.
Cabe recordar que la decisión se adopta una semana después de que ambos países se hayan abstenido de votar una reciente resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) que condenaba las violaciones a los derechos humanos del régimen de Ortega.
Algunas voces afirman que Washington habría influido en esta decisión de dar marcha atrás, ya que ambos países reclaman su ayuda en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Finalmente, el documento expresa, además, la "disposición plena para colaborar constructivamente en la promoción del diálogo para que sean las y los propios nicaragüenses, quienes superen esta situación por la vía pacífica, respetando la división de poderes, el respeto a las minorías, las garantías constitucionales y, en general, el pleno respeto al estado de Derecho y todos los derechos humanos".