Austria, México y Argentina se encuentran entre otros países que han emitido bonos centenarios en el pasado. Ahora bien, el de Argentina fue a una tasa de 8,25% y no llegó a cumplir ni 3 años que tuvo que ser reestructurado.
Las tasas realmente muy bajas de Perú fueron gracias a décadas de estabilidad macroeconómica y medidas sensatas de acuerdo a sus posibilidades.
A su vez, la nación que en estos momentos atraviesa una situación muy delicada también es una muestra de la necesidad de una estabilidad política. Desde que se profundizó la crisis con el paso de las semanas, el tipo de cambio cotizaba a 3.66 PEN por dólares totalizando una depreciación del 2,51% desde el 9 de noviembre.
Francisco Sagasti, un exfuncionario del Banco Mundial de 76 años, juramentó como líder interino del país con el mandato de guiarlo hacia nuevas elecciones previstas para el segundo trimestre de 2021.
“El contexto político es un desafío”, dijo Alberto Ramos, economista jefe para América Latina de Goldman Sachs. "Por otro lado, vivimos en un mundo con abundante liquidez".
“Creemos que Perú es un crédito sólido con grado de inversión a pesar de la volatilidad política”, dijo Shamaila Khan, directora de estrategias de deuda de mercados emergentes de Alliance Bernstein. “El país tiene una fuerte posición externa y un bajo nivel de endeudamiento”.
Ramos advirtió que una continuación de la volatilidad política podría resultar costosa para los inversores. “Genera volatilidad en los precios de los activos y agrega incertidumbre al panorama”, dijo a The Financial Times. "Eventualmente podría comprometer lo que ahora son fundamentos relativamente sólidos".
Argentina debería aprender de lo que está pasando en la región para poder redirigir sus estrategias políticas y económicas coordinadas entre oficialismo y oposición para encauzar la situación, sacar de la pobreza al 40% de su población y erradicar de una vez por todas la inflación.