"El gobierno de Brasil aprobó el uso de la hidro pero destacamos el hecho que las revisiones sistemáticas de los análisis clínicos no recomiendan su uso extendido. No hasta que las pruebas estén completas y tengamos los resultados", dijo Michael Ryan. Si bien Bolsonaro recomendó estas prevenciones, fue la única decisión que tomó con respecto a controlar la pandemia ya que desde el primer momento el mandatario cree que se trata de una "gripe menor".
Esto por supuesto tuvo consecuencias políticas, económicas y sociales en el país ya que por un lado como en todos el mundo, Brasil se vio golpeado por la recesión global cuyo presidente prefirió priorizar antes los métodos de prevención contra el Coronavirus. Sin embargo de acuerdo a lo refleja un estudio realizado por BRAIN Inteligência Strategica, el 43% de los brasileños tienen más miedo de contaminar a un miembro de la familia con covid-19 que a los impactos económicos causados por las estrategias de prevención de enfermedades. Así lo dio a conocer el medio brasileño, Correio Braszilense.
En cuanto al ámbito político, el Coronavirus impactó de tal forma en Brasil que costó los últimos dos Ministros de Salud, una división partidaria y problemas para Bolsonaro. Tal es así que muchos gobernadores se negaron a cumplir las reglas del gobierno nacional en cuanto a levantar cualquier tipo de restricción en el territorio. Eso fue hasta este viernes 2/05 cuando después de meses los gobernadores y el Planalto (Poder Ejecutivo nacional) llegaron a un acuerdo de cara a congelar los salarios de los servidores públicos hasta fines de 2021.