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Brasil todavía no tiene fecha de vacunación contra el Covid-19.

Siendo el tercer país con más casos confirmados por coronavirus y el segundo con mayor cantidad de muertos, superando a China, Brasil todavía no tiene una fecha prevista para empezar a vacunar a su población.

Van en aumento las tensiones geopolíticas en América Latina entre Estados Unidos y China por el poder en la región, plasmándose  también en la selección de la vacuna para combatir el coronavirus por parte de Brasil. Según la universidad estadounidense Johns Hopkins, el país latinoamericano es el tercero con más casos confirmados de Covid acumulados desde el comienzo de la pandemia y el segundo con más muertes por la enfermedad; superando a China que tiene siete veces mayor población.

El día viernes 11/12 el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, dio a conocer el Plan Nacional de Vacunación contra el Coronavirus firmado por el ministro de salud, Eduargo Pazuello. El mismo fue entregado al ministro Ricardo Lewandowski, del Tribunal Supremo Federal (STF), quien ordenó el informe luego de que el partido opositor Rede presentara una demanda legal para solicitar información sobre el plan de inmunización del gobierno contra la pandemia.

Sin embargo, la clara posición anti-china de Bolsonaro empieza a complicar el programa de vacunación brasileña. “¡La (vacuna) de China no la compraremos; es decisión mía!”, dijo en octubre el presidente y agregó, “China no transmite suficiente seguridad a población porque el virus nació allí”.

La demora de Bolsonaro para mostrar el plan le permitió al gobernador de San Pablo, João Doria, presentar una campaña de inmunización para su estado. El mismo será puesto en marcha el próximo 25 de enero y contará con 70 millones de dosis de la vacuna china Coronavac. Se dará preferencia a los mayores de 60 años, los trabajadores de la sanidad, indígenas y afrobrasileños que residen en los llamados “quimbosos” – reservas protegidas por ser propiedad de esclavos fugitivo, criticados implacablemente por el actual presidente brasileño. Este plan, de aplicarse, aumentaría la imagen positiva del gobernador, adversario político del presidente, como potencial candidato a la presidencia en 2022. “Nuestra recomendación es que el Ministerio de Salud y el Palácio do Planal crean en la ciencia de los científicos, los médicos y la vida, y comiencen a vacunar a los brasileños ahora en enero”, presiona Doria.

El Plan Nacional de Vacunación de Brasil.

En principio el plan no tiene fecha de inicio para la inmunización y el gobierno prevé suministrar en un primer momento 108 millones de dosis para 51 millones considerados dentro de grupos prioritarios -poco menos de un cuarto de los 212 millones que viven en Brasil.

En la primera de las cuatro fases se inmunizará a 14 millones de personas, entre ellos a trabajadores de la salud, personas mayores de 80 años e indígenas. En las etapas siguientes se pretende alcanzar a 51,6 millones de habitantes, incluyendo a mayores de 60 años, personas con comorbilidades, profesores y miembros de las fuerzas de seguridad. Nada se prevé sobre el resto de la población.

Frente a la crítica de no tener una fecha estipulada para el comienzo de la campaña de vacunación, el gobierno sostuvo a que esto se debe a que ninguna vacuna fue aprobada por la agencia sanitaria Anvisa.

Otro motivo de descontento es el hecho de que en el documento no se consideró la vacuna Coronavac de origen chino que se está produciendo en Brasil en asociación con el Insitituto Butanan. Esta misma es la que rechaza Bolsonaro pero que ya ha sido elegida por los gobiernos de Chile, Indonesia y Turquía. Dicha vacuna se considera una excelente opción para países en desarrollo, ya que es mucho más barata que la vacuna Pfizer y no tiene que ser almacenada en temperaturas tan bajas. Incluso, Pazuello había apoyado la compra de 46 millones de dosis de Coronavac pero, ante el negacionismo de Bolsonaro, tuvo que cancelar el pedido horas más tardes.

El presidente brasileño firmará este martes 15/12, la Medida Provisional con la garantía del liberar R $ 20 mil millones para la compra de vacunas contra el Covid-19.

Sin embargo, la aplicación de una dosis contra el Covid-19 será optativa en Brasil. "No es obligatorio. Tendrá que firmar el descargo de responsabilidad si desea tomarlo. Pfizer es muy claro en el contrato: 'No somos responsables de los efectos secundarios'. Hay personas que quieren tomarlo, así que tómalo. La responsabilidad es tuya. Para aquellos que están físicamente bien, no tienen que preocuparse demasiado. La preocupación son los ancianos, que tienen la enfermedad”, dijo Bolsonaro. La encuestadora Datafolha reveló anteayer que la proporción de brasileños que eligen no querer vacunarse crece significativamente. El 22% de los encuestados dijeron no lo hará, porcentaje que era del 9% en agosto.

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