Sin embargo, la población se está haciendo oír con cacerolazos y protestas desde los hogares. ¡ Foros Bolsonaro! "(" ¡Fuera, Bolsonaro! " en portugúes) Gritaban en la oscuridad, mientras los disidentes golpeaban ollas y sartenes con cucharas de madera como una forma de desahogar su bazo contra el presidente de extrema derecha de Brasil", explica una de las crónicas redactadas por The Guardian en una cobertura en Río de Janeiro. Aunque este comportamiento se extendió por todo el país.
La toma de precauciones ante el virus llegó hasta las favelas brasileñas, es decir los barrios más pobres ubicados en Río de Janeiro. Es así que muchos de los líderes de las pandillas de narcotraficantes o que son autoridades en los distintos barrios corrieron la voz para alertar que nadie salga de sus casas pasadas las 8 de la noche. Sobretodo teniendo en cuenta que al tratarse de una población con pocos recursos, el impacto del virus podría ser más grave que en el resto de la ciudad.
Pero cambiando de locación, en México la situación también es aterradora frente a las medidas esperadas por el presidente, Andrés Manuel López Obrador. Si bien el mismo está tomando medidas económicas para resguardar las consecuencias que puede dejar el virus en el país, todavía no declaró la cuarentena absoluta ni obligatoria, para ningún grupo social. AMLO si aplicó algunas restricciones como el cierre de fronteras y suspendió eventos y reuniones masivas, pero nada más allá: todo por cuidar la economía.
"Si tiene la capacidad económica, siga llevando a sus familias a restaurantes, porque eso significa fortalecer la economía familiar y popular", dijo AMLO en un video durante el fin de semana negando la influencia del virus y el peligro que este significa. Por supuesto que luego fue criticado en todas las redes sociales. Un argumento parecido al de Bolsonaro.