Si bien él mismo afirmó que se hizo el test y dio negativo, tenía la recomendación de permanecer aislado por precaución.
La principal movilización se concentró en el Palacio del Planalto, región central de Brasilia, dónde Bolsonaro llegó y se encontró con miles de personas aclamándolo y al mismo tiempo cantando en contra de funcionarios del Congreso.
A lo largo de la jornada de este domingo se lo vio muy activo al presidente también en Twitter, donde publicó fotos y videos de las concentraciones que se llevaron a cabo en distintas ciudades, muy lejos de fomentar el llamado al aislamiento impulsado por el sistema de salud.
Los cuestionamientos y el repudio generalizado no iban a tardar en copar la escena: “Bolsonaro es un chiquilín. Envío un whatsapp convocando para el acto del día 15. Después dijo que los mensajes eran sólo privados. Después convocó explícitamente. Enseguida, en vivo y con máscara, dijo que las personas no debían ir. Hoy fue al acto. Vergüenza, comportamiento de chiquilín”, sentenció el polítologo Alberto Carlos Almeida. que fue solamente uno de los cientos que dispararon contra el presidente.
Si bien la primera prueba no dio positiva, se espera que esta semana se le practique otro test al presidente, en línea con lo que dicta el protocolo de Operación Retorno del Ministerio de Salud, que prevé el segundo control y un tercero, en 14 días.