Sin embargo estas decisiones tienen de fondo la investigación sobre Alex Saab, el empresario colombiano con ciudadanía venezolano que supuestamente es el testaferro de Nicolás Maduro. El mismo fue arrestado el pasado viernes 12/06 en Cabo Verde, archipiélago africano mientras el avión en el que viajaba hizo una escala para recargar combustible cuando se dirigía a Caracas desde Teherán (ciudad capital iraní). Ahora que la justicia de Cabo Verde aceptó el pedido de extradición por parte de la justicia norteamericana, los nervios del mandatario venezolano aumentan y va por todo para fortalecerse.
Recordemos que a Saab lo acusan de haber lavado hasta US$350 millones que supuestamente defraudaron a través del sistema de control cambiario en Venezuela. Y ahora lo reclaman. Claro que el mayor temor de Maduro pasa por el hecho de que efectivamente su testaferro se vea obligado a declarar y comience el fin de la caída del régimen chavista. Es así que de acuerdo a lo que informó el periódico de Cabo Verde: Infopress, el embajador venezolano en Cabo Verde solicitó visitar al detenido para obtener señales de vida. Pese a que ya se dieron a conocer sus primeras imágenes en prisión.
Pero ahora volviendo a la intervención de partidos políticos, Maduro está haciendo lo posible para atarse al poder y por supuesto asegurarse la victoria en las próximas elecciones parlamentarias, las cuales llegarían como una muestra de intención democrática en la cara de países como Estados Unidos. Aunque frente a estas intervenciones cualquier señal de democracia es descartada. Es así que este tipo de accionar, se suma a la inhabilitación, persecución, encarcelamiento y exilio de los dirigentes opositores para sumergir todavía más a Venezuela en una dictadura.