Los funcionarios de salud dan crédito a una tasa de vacunación del 90%, una de las más altas del mundo, y al cumplimiento de los mandatos de usar máscaras en interiores y en algunos entornos al aire libre con mucha gente.
Impulso a la economía
La afluencia de riqueza está impulsando la economía. Hasta octubre de este año, los precios inmobiliarios en Dubái aumentaron un 21% año tras año según, la consultora inmobiliaria Knight Frank.
La economía no petrolera de los EAU se encuentra en su punto más saludable desde junio de 2019, según un índice IHS Markit. Los niveles de empleo se expandieron durante los 5 meses hasta noviembre, mientras que los contratos comerciales aumentaron casi un 70% este año.
El turismo también juega un papel importante. Desde el 1 de octubre, aproximadamente 5.6 millones de visitantes han asistido a la Expo 2020. Las tarifas de las habitaciones de hotel son las más altas desde 2018, con una ocupación promedio del 81%, según la consultora STR.
En las últimas semanas, Dubái fue sede de la Copa del Mundo de cricket T20, un torneo mundial de rugby y una de las competiciones más importantes de la temporada del Tour Europeo de golf.
El movimiento de personas con fines minoristas y recreativos ha aumentado un 20% en Dubái en comparación con antes de la pandemia, según datos de Google compilados por la firma inmobiliaria CBRE. A diferencia de ciudades como Londres y Nueva York en donde el movimiento estuvo por debajo, incluso, de niveles prepandémicos.
Personas de todo el mundo se están mudando a Dubái. Las personas compran casas y es así como la ciudad registró su mejor tercer trimestre de transacciones inmobiliarias este año, según cifras oficiales.
La población de personas de alto patrimonio neto de Dubái aumentó a US$54.000 en junio de 2021, desde US$52.000 en diciembre pasado, según New World Wealth, una firma de investigación sudafricana que rastrea la riqueza y los movimientos de los millonarios.
Algunas contras
Aunque la variante ómicron no afectó directamente a Dubái, sí puede hacerlo de manera indirecta. Que otros países cierren sus fronteras, podría ralentizar el turismo y un declive en el crecimiento económico global impactaría en la ciudad.
La avalancha de dinero en efectivo en Dubái también podría aumentar las desigualdades. En una ciudad donde los trabajadores del sur de Asia, África y Filipinas trabajan muchas horas por un salario bajo, el creciente costo de vida podría disuadir a los trabajadores migrantes que construyen casas, conducen taxis y trabajan en restaurantes y hoteles para atender a los ultrarricos.