Los familiares del los opositores presos expresaron su inquietud sobre que el discurso de Ortega se materialice en maltrato a los presos políticos.
"Nos preocupa que estos nuevos insultos sean interpretados de manera implícita como una "orden de ejecución", para que funcionarios y penitenciarios se sientan legitimados para llevar a efecto actos de venganza política contra personas presas, contra sus familiares y, en definitiva, contra cualquier ser humano que no se muestre seguidor del partido de gobierno", manifestaron los familiares en un "comunicado urgente" emitido este martes 9/11.
Además, señalaron que un gobernante no debería expresarse de esa manera. "Consideramos que tales expresiones no son aceptables en boca de una autoridad política y manifestamos al pueblo de Nicaragua y a la Comunidad Internacional nuestra profunda preocupación por las eventuales consecuencias que este discurso puede tener sobre la vida e integridad de nuestros familiares y sobre el clima sociopolítico del país", expresaron los familiares.
Y el mensaje agrega:
Referirse a adversarios políticos como 'hijos de perra' y apátridas parece tener el objetivo de profundizar en la deshumanización de personas que se encuentran encarceladas sin respeto de sus derechos y libertades fundamentales y sin la debida publicidad de proceso judicial Referirse a adversarios políticos como 'hijos de perra' y apátridas parece tener el objetivo de profundizar en la deshumanización de personas que se encuentran encarceladas sin respeto de sus derechos y libertades fundamentales y sin la debida publicidad de proceso judicial
Uno de los mayores temores de los familiares es que se repita lo ocurrido con Eddy Montes, un preso político asesinado en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo, en el municipio de Tipitapa, Managua.
"Recordamos el caso de Eddy Montes Paslín, asesinado el 16 de mayo de 2019 mientras se encontraba en La Modelo (y por consiguiente, bajo la responsabilidad del Estado nicaragüense) por un empleado público que se sintió autorizado para disparar a matar por las expresiones injuriosas de sus jefes inmediatos. Esta muerte, como muchas otras, no ha sido objeto de investigación de ningún tipo, a pesar de las exigencias de los familiares y de la comunidad internacional", concluyeron.
El presidente argentino, Alberto Fernández, no habló del tema y ni siquiera retweeteó el mensaje de la cuenta oficial de la Cancillería de nuestro país.