Otro de los proyectos de venganza de la CIA contra WikiLeaks habrían contemplado un amplio espionaje a los asociados de WikiLeaks, sembrar la discordia entre los miembros del grupo y robar sus dispositivos electrónicos, detalla el informe.
"Como ciudadano estadounidense, me parece absolutamente indignante que nuestro gobierno contemple secuestrar o asesinar a alguien sin ningún proceso judicial simplemente porque ha publicado información veraz", dijo Barry Pollack, abogado de Assange en Estados Unidos, a Yahoo! News.
Sin embargo, a finales de 2017, todo plan se vio frustrado por informes de que agentes de la inteligencia rusa se estaban preparando para sacar a Assange a escondidas del Reino Unido y enviarlo a Moscú, de acuerdo a la investigación.
"Teníamos todo tipo de razones para creer que estaba contemplando salir de allí", dijo un exalto funcionario de la administración Trump, añadiendo que un informe decía que Assange podría tratar de escapar de la Embajada escondido en un carro de lavandería. "Iba a ser como una película de fuga de prisión", añadió.
Pero más allá de eso, dentro de la propia inteligencia estadounidense había divergencias. Un funcionario de inteligencia calificó de "ridícula" la posibilidad de llevar a cabo un secuestro o un asesinato, debido a la ubicación. "Esto no es Pakistán o Egipto, estamos hablando de Londres", dijo la fuente.
Agregó que también hubo resistencia en la administración Trump.
Assange se encuentra actualmente preso en una prisión británica de alta seguridad.