Jair Bolsonaro la tiene complicada
Son varios los medios del exterior de Brasil que aseguran un declive en la democracia brasileña o mismo que Jair Bolsonaro es un actor peligroso para la política internacional. Sus últimos discursos anti vacunas, junto con declaraciones como: “Sólo Dios me sacará de la presidencia”, no lo ayudan mucho a mejorar su imagen.
The Economist dijo a fines de octubre que “Jair Bolsonaro está entre la cárcel y las elecciones en 2022”. Ahora llegó el turno de Foreign Affairs que tituló la nota: “La democracia está muriendo en Brasil”, el autor de la misma, Oliver Stuenkel, opina que con Bolsonaro siguiendo el ejemplo de Trump, es difícil imaginar que el presidente de Brasil acepte una derrota electoral cuando se presente a la reelección en 2022, lo que plantea la posibilidad de que algo parecido al motín del 6 de enero que tuvo lugar en USA también pueda tener lugar en Brasil.
Según él, para evitar una crisis democrática, las figuras de la oposición brasileña deben evitar dejarse llevar por una falsa sensación de seguridad por los frecuentes votos de Jair Bolsonaro de moderar su comportamiento político. En cambio, estos grupos deben presentar un frente unido, evitando las frecuentes luchas internas y la división de facciones que le han permitido al presidente dominar el debate público durante la mayor parte de los últimos tres años.
Las últimas encuestas tampoco lo dejan bien parado asegurando que si las elecciones presidenciales en Brasil fueran hoy el ganador no sería Jair Bolsonaro sino el expresidente Lula Da Silva.