Ganar en al menos de uno de esos 2 estados otorgaría a Biden una ventaja más amplia, superando de manera más abultada los 270 electores necesarios para ser elegido presidente. Esto dejaría menos margen para que el presidente Trump acuse, como ya ha hecho sin pruebas, a sus rivales de fraude y consiga que alguien le preste atención.
Es importante a nivel simbólico, más allá de que ya varios analistas han dicho que las demandas que presentó o podría presentar la campaña de Trump por presuntas irregularidades tienen poco sustento y difícilmente lleguen a algún lado o pudiesen provocar un cambio en el resultado electoral. Sin embargo, cuantos más electores consiga Biden, más redundante será que Trump intente cuestionar su victoria.
De acuerdo al diario The New York Times, Biden le está ganando a Trump en Pensilvania por 49,4% contra 49,3%, con el 95% de las mesas escrutadas. La cosa se acaba de dar vuelta: Biden venía acercándose a Trump desde la noche del martes, aunque el republicano aparecía fuertemente favorecido en los primeros resultados que habían trascendido, en base a las primeras mesas escrutadas.
Sin embargo, con el inicio del conteo de los votos que llegaron por correo, la balanza comenzó a torcerse en favor del demócrata.
Siguen también contando Nevada, Arizona, Alaska y Carolina del Norte. La campaña trumpista había expresado la ilusión de 'darlo vuelta' en Nevada y Arizona con el correr del conteo, cosa que hasta el momento no ha sucedido.
Arizona es un estado que algunos portales estadounidenses ya le dan por ganado a Biden. Otros, como The New York Times, aún no.