Palafox, según Brunk, estuvo a punto de ser fusilado por ser tan "peculiarmente afeminado" pero Zapata lo salvó y convirtió en su asistente, secretario y, según la versión, pareja. Otro autor, Alejandro Sánchez, citó el romance que se especuló entre Zapata e Ignacio de la Torre y Mier, el yerno del presidente Porfirio Díaz.
Las comunidades LGBTQI+ de México mantienen al caudillo entre sus íconos más representativos (en un país profundamente machista), explica el portal Vix.
A los descendientes de Zapata, sin embargo, no les hizo ninguna gracia el cuadro de Cháirez, a quien demandaron por "desvirtuar" su imagen.
El cuadro está expuesto actualmente en el Museo del Palacio de Bellas Artes, en ciudad de México, y además de haber suscitado polémica, provocó auténticos enfrentamientos.
Unos 200 campesinos bloquearon el acceso al museo, exigiendo el retiro de la obra, que está exhibida en el marco de una exposición para conmemorar los 100 años de su asesinato.
Integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) y la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC) aseguran que no se moverán de la entrada del museo hasta que la obra sea retirada.
Sin embargo, en la puerta también había activistas de la comunidad LGBTI que defienden la obra de Cháirez. Según TN, ambos grupos se encontraron y los campesinos empujaron y agredieron a los activistas.
La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura condenaron en un comunicado "cualquier acto de violencia que vulnere los derechos humanos, las libertades de expresión y la creación, porque ellas constituyen la forma más profunda de nuestra democracia".