McConnell siempre fue uno de los mayores respaldos del presidente en el poder legislativo, sobretodo cuando Trump enfrentó el proceso de impeachment. El congresista fue quien desde un principio declaró que se haría lo que diga la Casa Blanca, sin importar los objetivos de la división de poderes en una república.
Aunque ahora las cosas cambiaron, es así que tanto Ted Cruz como Marco Rubio y Lindsey Graham, todos senadores que apoyan a Trump desde el principio ahora aseguran que es imposible e inaceptable que las elecciones pasen más allá de noviembre. "Tendremos elecciones, será legítimo, será creíble, será lo mismo de siempre", dijo Rubio a periodistas en el Capitolio en Washington.
Quien también se refirió a la propuesta de Donald Trump fue el ex mandatario Barack Obama, quien durante el funeral del congresista demócrata y líder en la lucha por los derechos afroamericanos, John Lewis, explicó que la democracia está en jaque. "Hay quienes están en el poder que están haciendo todo lo posible para disuadir a las personas de votar cerrando los lugares de votación", aseguró Obama atacando uno de los puntos más preocupantes de todas las elecciones en Estados Unidos: cuántas personas efectivamente se presentan a los comicios.
Claro que alrededor de las propuestas de Trump y el rechazo del resto de los políticos se encuentra el marco legal que indica que solamente el Congreso es quien puede disponer de un atraso electoral. "El Artículo II de la Constitución faculta al Congreso para elegir el momento de las elecciones generales. Una ley federal de 1845 fijó la fecha como el primer martes después del primer lunes de noviembre", explica The New York Times.