Si bien autoridades como Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York, enfrentaron al gobierno nacional en cuanto a la falta de recursos, la grieta entre la Casa Blanca y los estados podría ir mucho más allá, teniendo en cuenta que la reserva de emergencia del gobierno de máscaras de respirador, guantes y otros suministros médicos, se está acabando a pasos agigantados. Así lo explicaron este miércoles los funcionarios de Seguridad Nacional.
El gran problema es que ahora la Nación y los gobiernos federales tendrán que competir en cuanto a quien se queda con los suministros, quien consigue los mejores precios en el mercado global también afectado por la crisis y por supuesto como será la distribución de estos suministros que lleguen, entre otras cosas. “La reserva fue diseñada para responder a un puñado de ciudades. Nunca se construyó ni se diseñó para combatir una pandemia de 50 estados ”, explicaron bajo anonimato a The Washington Post.
Aunque esta problemática no es algo nuevo, teniendo en cuenta que Cuomo está pidiendo por más suministros hace semanas. En consecuencia, el pasado lunes llegó el hospital naval de la Armada al puerto de Manhattan. La realidad es que ningún gobierno alrededor del mundo está preparado para está tipo de pandemia, y está quedando en evidencia. Allí es donde aparece Internet y sus posibilidades de compra y venta.
Según un informe de la revista Forbes publicado días atrás, los vendedores estadounidenses vendieron 280 millones de máscaras. Sin embargo, la administración Trump no está tomando precauciones al respecto, sobretodo cuando el gran problema ahora es la falta de materiales, lo cuál no solo es un problema para los pacientes sino también para los médicos que están trabajando desprotegidos. Además muchos gobernadores aseguran que la distribución del gobierno nacional hasta el momento fue desigual por sobretodas las cosas.
“Los funcionarios confirmaron que las máscaras irían a los trabajadores de la salud y serían priorizadas por las necesidades más altas, como NY y NJ. ¡Haré un seguimiento para asegurarme de que esto suceda!", explicó, Nanette Barragán, una de las legisladoras por el Estado de California que fue la primera en denunciar la desigualdad entre l distribución de suministros.