Sin dudas, el trabajo de los republicanos por dejar a Biden como un presidente de Izquierda y "socialista" vinculado a Cuba y Venezuela fue exitoso.
“Esta mini ola roja llegó. Fue un desastre previsible para los demócratas cuando vieron a los cubanoamericanos”, dijo Guillermo Grenier, un encuestador y profesor de la Universidad Internacional de Florida, que dirige la muy vista encuesta sobre Cuba en el estado.
“El aire que se respira aquí es republicano. Es difícil para los demócratas presentarse aquí y tratar de crear una atmósfera diferente”, agregó Grenier a Politico.
La campaña de Biden y los demócratas que realizan campañas en todo el estado saben desde hace mucho tiempo que necesitan un fuerte margen de victoria en Miami-Dade para ayudar a compensar márgenes más ajustados o victorias rojas en los condados de todo el estado. Pero en la madrugada del miércoles, Biden solo lideraba entre un 53,3 y un 46 por ciento en Miami-Dade, un aumento del 7,3 por ciento, con algunas boletas por correo por contar. La exsecretaria de Estado Hillary Clinton venció a Trump en Miami-Dade por casi 30 puntos, 63,2 a 33,8 por ciento.
Grenier y otros estrategas estiman que Trump habrá ganado el voto cubanoamericano por más de 120.000 cubanos, incluso más que el objetivo de la campaña para 2020, según reconstruyó dicho medio.
“Trump hizo un muy buen trabajo al mantener el mensaje con lo socialista, socialista y socialista. No necesariamente culpo al DNC o la campaña de Biden, pero los demócratas de Florida no hicieron un buen trabajo combatiendo esto. Sabían mejor y deberían haberse centrado menos en los venezolanos y cubanos y más en los puertorriqueños y los votantes negros”, dijo Frederick Vélez III, director nacional de participación cívica de la Federación Hispana, una organización latina no partidista.
Recuerdan que en privado, Trump ha llegado a decirles explícitamente a los funcionarios de la administración que quería mantener felices al senador Marco Rubio (republicano por Florida), un cubanoamericano de Miami, y a la comunidad cubanoamericana en un esfuerzo por asegurar una victoria en 2020 en Florida. Y públicamente, ha promocionado repetidamente su apoyo cubanoamericano, incluso invitando a veteranos de la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba a la Casa Blanca en septiembre para "reafirmar nuestra férrea solidaridad con el pueblo cubano".
"Hemos estado en el terreno con toda franqueza desde 2016. Nosotros, Trump, el partido estatal, el partido local, nunca nos fuimos y eso, junto con el mensaje de Trump, ayudó", dijo Nelson Díaz, presidente del Partido Republicano de Miami-Dade.
AFP graficó: En el barrio cubano de la Pequeña Habana, en Miami, decenas de cubanos escuchaban salsa y ondeaban banderas estadounidenses, ya celebrando la victoria de su presidente en este estado que Trump necesitaba para quedarse en la Casa Blanca.
"No sé tú, pero yo / yo voy a votar por Donald Trump", decía un estribillo que sonaba frente al emblemático Café Versailles. "íLibertad para Cuba!", gritaba a las cámaras una mujer.
A su vez, en Texas, cuatro de cada 10 hispanos votaron por Trump, frente a tres de cada 10 en 2016, según el estudio.
La encuesta de salida nacional de Edison mostró que, si bien Biden lideró a Trump entre los votantes no blancos, Trump había recibido una proporción ligeramente mayor del voto no blanco que en 2016.
La encuesta mostró que alrededor del 11% de los afroamericanos, el 31% de los hispanos y el 30% de los asiáticos estadounidenses votaron por Trump, un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto a 2016 entre los tres grupos.
El problema que está teniendo el oficialismo en este momento es la pérdida de votantes tradicionales. Se sabe a esta altura que una importante cantidad de votantes de Biden -dicen 60%- votaron en realidad en contra de Trump.
El presidente republicano parece haber perdido algo de apoyo entre los hombres blancos y algunos votantes mayores en Georgia, Pennsylvania y Wisconsin, según las encuestas de Edison, dice Reuters, aunque todavía falta mucho para sacar dicha conclusión.