Tal es así que el escándalo acabo de estallar cuando el subsecretario de Estado para Escocia, Douglas Ross, decidió abandonar su puesto si Cummings no se disculpaba anteriormente. "Tengo constituyentes que no pudieron despedirse de sus seres queridos; familias que no podían llorar juntas; personas que no visitaron a familiares enfermos porque siguieron las indicaciones del gobierno ”, escribió Ross en su Twitter oficial dando a entender que lo que hizo el estratega del Brexit fue aprovechar su posición en el gobierno.
Al parecer el mismo estaba confianza en el apoyo de los ciudadanos y de Johsnon, pero ahora que las encuestas realizadas por You Gov están en su contra: 71% de las personas que dijeron que había roto las reglas de bloqueo y el 59% de los encuestados pensó que Cummings debería renunciar. Y esto directamente significa un problema para Johnson, sobretodo teniendo en cuenta que Cummings no es una persona que mantiene un bajo perfil de quien nadie conoce su cara, el mismo se presenta como "el gran estratega".
"Ha unido a personas de todos los partidos y persuasiones políticas, que creen firmemente que ahora es su responsabilidad como Primer Ministro devolver la claridad y la confianza en los mensajes de salud pública", escribió Mark Harper un ex diputado conservador a Johnson. A este le siguieron otros partidos opositores pidiendo la salida de Cummings. Es así donde llega la gran pregunta: ¿qué hará Johnson? Tiene dos opciones arriesgarse a que caigan sus puntajes de aprobación y su imagen o perder al gran cerebro detrás del divorcio con Bruselas.
La mayor preocupación del Primer Ministro en estos momentos pasa por proteger a la región británica de la separación que parece inevitable, y el accionar de Cummings en el medio de una pandemia no es lo más indicado. No solo por la salida de Ross, sino también por las críticas y pedidos de renuncia que recibió por parte de decenas de diputados conservadores. "Cummings actuó en contra del espíritu del confinamiento y el Primer Ministro debería pedirle que dimitiera", advirtió por su parte el diputado conservador Mark Pawsey.