Según AFP, sin embargo, 8 combatientes proiraníes murieron en los ataques. La agencia cita al grupo opositor al régimen de Bashar al-Assad con base en Londres, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
No hubo comentarios por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel, que normalmente mantienen una política de ambigüedad respecto de sus actividades contra Irán y sus aliados en Siria, negándose a reconocer públicamente sus acciones.
Aunque ninguna de las partes confirmó qué es lo que fue atacado, según desertores militares citados por Reuters, el objetivo en Jabal Mane fue una base militar perteneciente a las Guardias Revolcionarias iraníes.
Israel, explica el diario The Jerusalem Post, ha atacado objetivos en Kiswah muchas veces a lo largo de estos años, como parte de sus campaña contínua contra el atrincheramiento de Irán y Hezbolá en Siria.
Otros informes dijeron que los ataques a los Altos del Golán tuvieron como objetivo un depósito de armas y sitio de observación perteneciente a Hezbolá.
La semana pasada, Israel reconoció una serie de bombardeos aéreos contra objetivos militares pertenecientes a la Fuerza Quds iraní y el Ejército sirio, en respuesta a unos explosivos que habían sido colocados junto a la frontera por una célula terrorista iraní.