Esto enfureció al directorio de The New York Times y a los periodistas del medio, no sólo a la opinión pública y los manifestantes.
James Bennet, coordinador de la sección Opinión, es el hermano del senador candidato a la Casa Blanca 2020, el senador Michael Bennet , demócrata por Colorado.
Durante la semana pasada se disculpó pero este fin de semana tuvo que renunciar.
El anuncio de la partida de Bennet fue hecho por el editor del Times Arthur Gregg Sulzberger en un memorando al personal. "La semana pasada vimos un colapso significativo en nuestros procesos de edición, no el primero que hemos experimentado en los últimos años", escribió Sulzberger. "James y yo acordamos que se necesitaría un nuevo equipo para dirigir el departamento a través de un período de cambios considerables".
El escándalo escaló hasta la Casa Blanca. El presidente Donald Trump intervino en el asunto al elogiar el artículo de opinión de Cotton y denunciar al Times como "Fake News", vía Twitter.
El Times anunció varios cambios, incluida la expansión de su operación de verificación de hechos y la reducción del número de artículos de opinión, artículos de opinión escritos por colaboradores externos.
Todo esto, a su vez, en el marco de una fuerte polarización en el país norteamericano y con una situación social delicada que está intentando ser capitalizada por el propio Trump, entendiendo el miedo y la furia de comerciantes y empresarios medianos por los destrozos que generan quienes dicen luchar por el asesinato de Georgeo Floyd a manos de la policía de Minnesota.
Sin embargo, no está clara la estrategia de los demócratas. Si bien confirmaron la candidatura presidencial de Joe Biden, el ex vicepresidente de 77 años no parece ser el mejor candidato.
De todas maneras, analistas insisten en que hay que esperar la cantidad de electoral que efectivamente se volcarán a las urnas. Se sabe que cuanta más cantidad de personas vote, peor para los Republicanos, dado que Trump sólo cuenta con un núcleo duro del 30% pero suficiente para ganar una elección que va sólo el 50% del electorado. En cambio, si vota más del 70%, la situación se complica para el oficialismo.