Tengamos en cuenta que al día de hoy, según el rastreador de la Universidad de Medicina Johns Hopkins, en Francia se registran casi 170.000 contagiados y 25.200 fallecidos. Sin embargo el gobierno asegura que la curva de contagio pudo ser controlada y que es seguro comenzar a salir. Aunque claro hay que tener en cuenta que como todos los gobiernos alrededor del mundo es clave cuidar la situación económica que bastante golpes recibió desde que estalló la pandemia. Recordemos que muchos analistas aseguran que el mundo ya se encuentra en una recesión global.
Sin embargo, según dieron a conocer los medios locales, el rechazo en el Senado no es razón suficiente para detener la agenda que ya estaba establecida por el poder ejecutivo, lo único que refleja es que el liderazgo de Macron y la relación con el poder político está más desgastada de lo que se percibe. Y algo parecido es lo que sucede en España, que es otro de los países más golpeado en cuanto a caída de la economía. El gobierno de Pedro Sánchez, como siempre, no logra llegar a un acuerdo con el resto de los partidos que no forman parte de la coalición PSOE-Unidas Podemos.
Si bien España ya está llevando adelante un plan de desescalada de la cuarentena, teniendo en cuenta que como explicamos anteriormente desde el pasado viernes que se le permite a los ciudadanos salir y intentar volver a reactivar su vida previa a la cuarentena. Aunque al parecer Sánchez tiene un gran problema, en realidad el que tuvo siempre, pretende controlar la situación interna del país en pandemia sin consultar y negociar con la oposición. Es así que está convencido que el camino correcto es continuar con el "estado de alarma".
Esto tiene que ver con el decreto que el mismo comenzó a utilizar desde un principio para manejar la crisis con facilidad sin tener que pasar cada vez por el Congreso. Sin embargo ahora el gobierno lo quiere extender y está recibiendo negativas por parte de los legisladores y su principal opositor: el Partido Popular. "Si perdemos este instrumento constitucional, nos abocamos a un caos sanitario y por ende económico". El estado de alarma "no es necesario, es imprescindible", explicó el Ministro de Salud, Salvador Illa.
Claro que en medio de la decisión vuelve a estar la ideología de los partidos y el rol de la economía para cada uno, teniendo en cuenta que España será uno de los países europeos que salga más golpeado de la crisis del Coronavirus. Por su parte los gobierno de derecha como Vox o de centro derecha como el PP alertan sobre la necesidad de comenzar a reactivar todo lo antes posible, mientras que Sánchez va por una libertad de acción más lenta que no tiene ánimos de llegar completamente hasta por lo menos el 22 de junio.