Este jueves 24/10 el vicepresidente norteamericano, Mike Pence, habló con respecto a la situación y tildó a la NBA de ser cómplice de los manejos del régimen chino. "Al ponerse del lado del Partido Comunista Chino y silenciar la libertad de expresión, la NBA está actuando como una subsidiaria de propiedad absoluta del régimen autoritario", dijo el funcionario.
Hay que tener en cuenta que la NBA es la liga más popular en China y de acuerdo a lo que explicó The New York Times, casi 1.400 millones de personas consumen el deporte en China. En consecuencia es un gran mercado para actuar y para obtener sponsors en un mercado internacional. Por ejemplo el gigante tecnológico,Tencents Holdings, realizó un acuerdo a 5 años para transmitir sus juegos en China por un monto reportado de $ 1.5 mil millones. Pero claro luego del escándalo todo se vio afectado.
A su vez, el vicepresdiente habló de Hong Kong y volvió a dar su completo apoyo, claro en nombre del gobierno de Trump. Algo que no le gustará nada a China de cara a las negociaciones comerciales del próximo noviembre. "A los millones en Hong Kong que se han manifestado pacíficamente para proteger sus derechos en los últimos meses, los apoyamos", explicó Pence para luego recalcar la no necesidad de "no violencia" en las manifestaciones.
En tanto, y mientras se encargo de atacar a la NBA, también fue contra a Nike, una de las marcas más importantes y multimillonarias de ropa deportiva alrededor del mundo. Lo que sucedió con Nike es que la marca internacional decidió retirar todo tipo de merchandaising el equipo The Houston Rockets. Según dijo Pence en un discurso en Washington: "Nike se promociona a sí mismo como el llamado campeón de la justicia social, pero cuando se trata de Hong Kong, prefiere revisar su conciencia social en la puerta", explicó el funcionario teniendo en cuenta los valores que quiere reflejar la marca en cada publicidad.
Para Nike las críticas del poder político no llegan en el mejor momento teniendo en cuenta que a principios de semana se dio a conocer la renuncia del CEO, Mark Parker, quien lleva más de 10 años en frente de la compañía. El comunicado fue realizado el pasado martes 22/10, y si bien no quedó claro el motivo de su renuncia, hay que tener en cuenta que durante el último período fue foco de muchas críticas y acusaciones. Sumándose la última por parte del gobierno.
El mismo a principios de este año fue vinculado con un escándalo de dopaje, donde Alberto Salazar, un entrenador respaldado por Nike le enviaba correos electrónicos a Parker para encontrar un medicamento para mejorar el rendimiento. A esto se en 2018 se le sumaron denuncias de abuso sexual por parte de dos ex empleadas de la empresa.