Aunque más allá de la campaña y su respuesta el equipo de Donlad Trump podría realmente estar al borde de la quiebra financiera. Algo que ya había sucedido anteriormente con el gerente de campaña: Brad Parscale en 2016 cuando este perdió más de 1 millón de dólares en anuncios. "De los $ 1.1 mil millones que su campaña y el partido recaudaron desde principios de 2019 hasta julio, ya se han gastado más de $ 800 millones", explicó The Times.
Y ahora analizando la situación un poco más allá, el presidente reconoció que en 2016 financió su campaña, esto ya lo había adelantado en una publicación de 2015 en su cuenta de Facebook, explicando que al ser empresario y no "estar controlado por sus donantes", estaría bien recurrir a su riqueza. Esto estaría bien si al mismo tiempo no hiciera una campaña de recaudación de fondos como había hecho Michael Bloomberg en sus meses como candidato.
De acuerdo con PoliticFact, en 2016 Donald Trump ya había recaudado aproximadamente US$ 48 millones, la menor parte proveniente de personas que se acercaron individualmente a donar. ya que en ese momento todavía existían muchas dudas a que un empresario y figura de televisión se postule para presidente.
"Las cifras de las últimas semanas de la campaña mostraron que el señor Trump pagó a sus propias empresas casi $ 12 millones en el transcurso de las elecciones: reembolso de vuelos, estadías en hoteles, comidas y servicios para él y los miembros de su persona", explica el informe de NYT que deja en claro que no financió su campaña como lo había prometido y mucho menos estaba dispuesto a "poner el dinero que sea necesario". Si no lo estaba en 2016 tampoco lo estará ahora donde las encuestas, la economía y la pandemia del coronavirus le bajan el pulgar.