En enero de 2020, Jong-un decidió cerrar las fronteras de su país para evitar que ingresara el Covid-19.
Hasta el momento, el régimen norcoreano sostenía que la pandemia no había llegado a su territorio pero muchos expertos lo ponen en duda.
Kim señaló la "incapacidad e irresponsabilidad" de los altos oficiales del régimen como "factor principal que obstaculiza la ejecución de tareas importantes", y añadió que la "lucha" a nivel del partido "debe llevarse a cabo contra defectos ideológicos y otros tipos de factores negativos", recoge Deutsche Welle.
Recientemente, Jong-un había manifestado preocupación por la situación alimentaria en Corea del Norte.
Al margen de la pandemia y cuánto esta ha afectado a Norcorea -dato que desconocemos-, el país fue azotado el año pasado por tifones.
"La situación alimentaria de la población se está volviendo tensa porque el sector agrícola no cumplió con su plan de producción de granos debido a los daños ocasionados por los tifones el año pasado", dijo Jong-un, citado por el diario Rodong Simun. Acto seguido, instó al pleno a tomar medidas para resolver el problema y sostuvo que asegurar una buena cosecha es la "prioridad máxima".
El Instituto de Desarrollo de Corea, un centro de estudios del gobierno surcoreano, dijo el mes pasado que su par del Norte podría enfrentarse a una escasez de alimentos de alrededor de un millón de toneladas este año.