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Feroz ataque contra la minoría shiita en Kabul, al menos 32 muertos: Líder opositor salió ileso

Al menos 32 muertos y 58 heridos en un ataque en Kabul contra un acto político conmemorativo de un líder hazara shiita asesinado en 1995. Estaba presente el máximo rival del presidente Ashraf Ghani, Abdullah Abdullah, pero salió ileso. Los talibanes negaron la autoría del atentado. El año pasado, el mismo evento conmemorativo había sido atacado y varias personas fueron asesinadas. En ese entonces, el atentado se lo adjudicó ISIS.

Malas noticias llegan desde Afgnistán, una semana después de que Estados Unidos firmara un acuerdo de paz con los talibanes que se creía, abriría la puerta a las negociaciones entre ese grupo insurgente y el gobierno de Kabul y pondría fin a una guerra que ya lleva más de 15 años.

Pero ese acuerdo se rompió el miércoles, cuando USA atacó a los talibanes en una contraofensiva porque el grupo había atacado objetivos del gobierno afgano. La cuestión de por medio fue que los talibanes reclaman la liberación de 5000 presos políticos previa a las negociaciones y el gobierno dice que ese es un asunto a negociar.

Este viernes 6/3, la situación empeoró con un tiroteo registrado en un evento político en Kabul, que contaba con la presencia del líder político afgano, Abdullah Abdullah, entre otras autoridades, que resultaron ilesas, según los últimos datos.

En el ataque, en el que dispararon contra el público y contra el escenario, murieron al menos 32 personas y 58 personas resultaron heridas, según el ministerio de Salud de Afgniastán. El tiroteo empezó alrededor de las 11.20 (hora local) y se produjo desde un edificio en construcción, cercano al acto político.

Los grupos talibanes negaron la autoría del atentado, que por ahora es desconocida. "El ataque en el evento en Kabul no tiene nada que ver con los combatientes del Emirato Islámico", como se autodenominan los talibanes, aseguró Zabihullah Mujahid, su portavoz. El evento se celebraba en honor al aniversario de la muerte de Abdul Ali Mazari, un líder de la etnia Hazara, asesinado en 1995 tras haber sido tomado prisionero por los talibanes.

Varias personas fueron asesinadas en la misma conmemoración el año pasado. En esa ocasión, el ataque se lo adjudicó ISIS.

Los hazara, explica el diario The Jerusalem Post, son musulmanes shiitas. En Afganistán, los shiitas son una minoría y han sido repetidas veces atacados por grupos militantes de la mayoría sunnita.

Abdullah Abdullah se desempeña como Jefe Ejecutivo desde 2014 y es el máximo rival político del presidente Ashraf Ghani. La política afgana está profundamente dividida: tras las elecciones que tuvieron lugar en septiembre del año pasado, tanto Ghani como Abdullah se declararon victoriosos. En febrero, la Comisión Electoral Independiente de Afgnanistán (IEC) dijo que Ghani fue quien ganó, pero Abdullah considera el tirunfo ilegal.

El principal punto de división entre ambos es sobre cómo encarar el proceso de negociación con los talibanes. Ghani dijo que tras el ataque, se comunicó con Abdullah. "El ataque bárbaro a la cermonia de conmemoración del mártir Mazari es un crimen contra la humanidad", tuiteó el portavoz de Ghani. "El gobierno afgano condena el ataque en los términos más duros."

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