"No es porque Europa esté libre de ayuda estatal, sino porque tenemos transparencia y control. Cuando se trata de subsidios extranjeros, no tenemos control", explicó la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager. Claro que esta reflexión es consecuencia de la innegable dependencia que muchos países del mundo y en especial Europa tiene hacia China, empezando porque en la pandemia quedó reflejado la necesidad de insumos provenientes de Asia.
Aunque al fin y al cabo Europa desde que comenzó la guerra comercial entre China y Estados Unidos está atrapada en medio sin tener una estrategia clara ya que por un lado depende de ambas potencias, sobretodo teniendo en cuenta el proyecto de "La Nueva Ruta de la Seda" de China, pero por el otro defiende un mundo globalizado y la existencia de un mercado único donde Bruselas pueda ocupar un lugar de liderazgo como lo hizo en el pasado.
Por supuesto que desde China las noticias no fueron bien recibidas: "En este momento especial cuando las naciones están uniendo fuerzas en la lucha contra Covid-19, la UE debe evitar enviar señales negativas al mundo exterior", explicó el portavoz de la Misión China en la UE acusando a Europa de querer crear barreras comerciales en tiempos de recesión global. De alguna forma u otra es lo que está haciendo para proteger su industria local.
Recordemos que con la llegada de la pandemia, al igual que en todos los países provocó la mayor recesión desde tiempos de la Segunda Guerra Mundial en Europa. En consecuencia el mes pasado la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron presentaron un plan de inyección económica (US$ 845 mil millones) que apunta específicamente a fortalecer a Europa internamente. Es así que la propuesta de Bruselas es otra iniciativa para llegar al mismo objetivo.