Sin embargo si hay que analizar la serie con los ojos de 2020, el final de Vivianne Rook, la Donald Trump británica y de ficción, caracterizada por la talentosísima actriz inglesa, Emma Thompson, sería el foco principal. A pesar de la euforia por su persona y el hecho de que tanto Trump en el mundo real como Rook en la serie vienen a presentar una alternativa política y conservadora en un momento donde la población estaba cansada de una Casa Blanca demócrata que duró 8 años con Barack Obama, eso también se acaba.
En la serie se acaba porque los planes se salen de control pero en el mundo real ocurre con la llegada de una pandemia que sorprende al mundo y arruina los planes de los gobiernos conservadores como el de Estados Unidos que no solo dejó de preocuparse por las condiciones de salud de los ciudadanos teniendo en cuenta que los casos de coronavirus siguen creciendo pasando los 5 millones de contagiados, sino que también viendose golpeados por la recesión económica que causó casi un 15% de desempleados en Estados Unidos. Una cifra única vista desde 1953.
Nos quejamos, siempre, pero no hacemos ruido, dice el guionista de la serie. Nos conformamos porque sabemos, o creemos que todo va a pasar pero al hacer eso formamos las sociedades por venir. Esto mismo es lo que sucedió en Estados Unidos luego del asesinato de Geroge Floyd, allí comenzó el ruido porque alguien eligió salir de esa estructura impuesta que no se cuestiona. Y la revolución fue tan grande que obligó a Donald Trump a ofrecer las Fuerzas Federales para reprimir protestas mientras se escondía en un búnker cuando las manifestaciones estaban en la puerta de la Casa Blanca.
Si bien Years and Years es ficción, resume en pocos capítulo el por qué de la existencia de figuras como Donald Trump o Vivianne Rook, que al principio son veneradas pero por una cosa o por la otra llevan a la población a tal extremo que la única opción disponible es estallar. La serie obliga a los seres humanos a mirarse al espejo y preguntarse cuál es nuestro rol en el mundo y qué podemos hacer para cambiarlo. Esto es exactamente lo que el coronavirus llegó a hacer y es por eso que lo próximo que se espera es la caída de Donald Trump.