"Esto es como si estuviéramos siendo atacados desde el extranjero", dijo Biden al referirse al Coronavirus y acordó con Sanders que sin duda es necesaria una estrategia gubernamental de mayor alcance para contener el brote y remendar los restos económicos que está causando. Otra vez golpeando a las decisiones de Trump. Aunque claro, no se detuvieron a hablar sobre las consecuencias económicas del virus, las cuales están volviendo loco al mandatario.
Este accionar es un claro reflejo de los tiempos de desaceleración en la campaña, Biden y Sanders han estado tratando de hacer coincidir sus temas centrales con el momento de la crisis. Recordemos que al fin y al cabo el objetivo en común es quitar a los republicanos de la Casa Blanca, especialmente Donald Trump.
En tanto, Donald Trump se ahoga en su propia toma de decisiones. A pesar de haber presionado durante años a la Reserva Federal para que rebaje las tasas y el mercado de valores se estabilice, ocurrió todo lo contrario, teniendo en cuenta que lo acabaron realizando en tiempos de epidemia. El S&P 500 cayó más de un 9% y muchos expertos alertan con que esta podría ser otra de las grandes caídas desde 2009. Aunque esto no se debe al accionar de Trump, ocurrió lo mismo en todo el mundo, desde Asia hasta Europa.
Sin embargo, las preocupaciones del presidente van más allá que el Coronavirus, y se trasladan directamente al interior del Partido Republicano y el concepto de "Make America Great Again", lo que formó su campaña en 2016 y lo sigue haciendo actualmente. Según explicó POLÍTICO, muchos de sus seguidores se están dividiendo con respecto a la forma en el que la Oficina Oval está controlando y abordando la epidemia.
"Si Trump no controla el virus, evita su propagación y demuestra su liderazgo, y mucho menos salva a la economía , perderá las elecciones y paralizará su movimiento", es el concepto principal que postula POLITICO. Muy acertado por cierto, teniendo en cuenta que la reelección del republicano depende pura y exclusivamente de la economía y hoy este sector está completamente en las manos del Coronavirus y las estrategias de combate y prevención contra el.
Sin embargo, hoy el presidente Trump no parece poder tomar ninguna decisión acertada y que satisfaga a sus votantes, quienes al fin y al cabo viven en pánico frente al virus al igual que cualquier demócrata o independiente. Además, sus mensajes y su forma de presentarse ante la sociedad no ayuda lo suficiente.