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Entre el Coronavirus y la desesperación de Trump, Biden y Sanders debatieron

En medio del Coronavirus, la caída de Wall Street a pesar de la gran intervención de la Reserva Federal al recortar las tasas de interés a un 0%, y la desesperación de Donald Trump, se llevó a cabo otro debate demócrata, solo que esta vez entre los dos candidatos que quedan en carrera: Joe Biden y Bernie Sanders. Claro que en tiempos de Coronavirus este fue el protagonista principal.

Sin audiencia y con un golpecito en el codo como saludo, Bernie Sanders y Joe Biden se vieron las caras arriba de un escenario remarcando sus formas de prevención ante la epidemia que agobia actualmente a todo el mundo. El COVID-19 o Coronavirus sigue cobrándose vidas a nivel global y claro fue el centro de uno de los últimos debates de la carrera demócrata de cara a las elecciones. Mientras que el presidente Donald Trump no parece encontrar salida alguna. 

Si bien en el debate del pasado domingo 15/03 se trataron los temas que existen en el escenario político desde principios de campaña, ambos candidatos dieron su punto de vista sobre cómo se debería controlar la epidemia y por supuesto criticaron a las formas del mandatario. "Como una guerra", explicó Joe Biden al referirse a los protocolos que hay que llevar adelante en estos tiempos. Mientras Sanders puso el ojo sobre la debilidad del sistema sanitario, una de las principales desventajas de Trump. 

Según explican desde el medio norteamericano, POLITICO, lo único que le falto al debate fue esa sensación de incertidumbre, teniendo en cuenta que todo indica que el triunfador final será por supuesto, Joe Biden. Este último "tiene un liderazgo delegado significativo sobre Sanders ( 890-736 ), y un amplio liderazgo de voto popular (38% -30%)". Aunque sí hubo sorpresas: el hecho de que Biden haya asegurado que buscaría una mujer progresista para ser su vicepresidenta. 

"Esto es como si estuviéramos siendo atacados desde el extranjero", dijo Biden al referirse al Coronavirus y acordó con Sanders que sin duda es necesaria una estrategia gubernamental de mayor alcance para contener el brote y remendar los restos económicos que está causando. Otra vez golpeando a las decisiones de Trump. Aunque claro, no se detuvieron a hablar sobre las consecuencias económicas del virus, las cuales están volviendo loco al mandatario. 

Este accionar es un claro reflejo de los tiempos de desaceleración en la campaña, Biden y Sanders han estado tratando de hacer coincidir sus temas centrales con el momento de la crisis. Recordemos que al fin y al cabo el objetivo en común es quitar a los republicanos de la Casa Blanca, especialmente Donald Trump. 

En tanto, Donald Trump se ahoga en su propia toma de decisiones. A pesar de haber presionado durante años a la Reserva Federal para que rebaje las tasas y el mercado de valores se estabilice, ocurrió todo lo contrario, teniendo en cuenta que lo acabaron realizando en tiempos de epidemia. El S&P 500 cayó más de un 9% y muchos expertos alertan con que esta podría ser otra de las grandes caídas desde 2009. Aunque esto no se debe al accionar de Trump, ocurrió lo mismo en todo el mundo, desde Asia hasta Europa. 

Sin embargo, las preocupaciones del presidente van más allá que el Coronavirus, y se trasladan directamente al interior del Partido Republicano y el concepto de "Make America Great Again", lo que formó su campaña en 2016 y lo sigue haciendo actualmente. Según explicó POLÍTICO, muchos de sus seguidores se están dividiendo con respecto a la forma en el que la Oficina Oval está controlando y abordando la epidemia. 

"Si Trump no controla el virus, evita su propagación y demuestra su liderazgo, y mucho menos salva a la economía , perderá las elecciones y paralizará su movimiento", es el concepto principal que postula POLITICO. Muy acertado por cierto, teniendo en cuenta que la reelección del republicano depende pura y exclusivamente de la economía y hoy este sector está completamente en las manos del Coronavirus y las estrategias de combate y prevención contra el. 

Sin embargo, hoy el presidente Trump no parece poder tomar ninguna decisión acertada y que satisfaga a sus votantes, quienes al fin y al cabo viven en pánico frente al virus al igual que cualquier demócrata o independiente. Además, sus mensajes y su forma de presentarse ante la sociedad no ayuda lo suficiente. 

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