Ante este panorama, la organización llama a los países a brindar respuestas políticas adecuadas para atenuar los efectos del coronavirus. "De haber una respuesta política coordinada a nivel internacional, como ocurrió frente a la crisis financiera mundial de 2008-2009, el impacto sobre el desempleo mundial podría ser significativamente menor".
Para el director general de la OIT, Guy Ryder, hay dos herramientas fundamentales para mitigar los daños de la epidemia. "En primer lugar, el diálogo social activo entre los trabajadores, los empleadores y sus representantes es vital para fomentar la confianza del público y el apoyo a las medidas necesarias para superar esta crisis. En segundo lugar, las normas internacionales del trabajo proporcionan una base de probada eficacia para las respuestas de política que se centran en una recuperación sostenible y equitativa", afirmó.
Entre las recomendaciones que la Organización Internacional del Trabajo establece para lograr tal fin, se encuentran la de proteger el empleo y los ingresos de las empresas; garantizar la protección social a través de esquemas existentes y/o pagos ad-hoc para los trabajadores; crear programas de retención de empleo, que incluyen arreglos de trabajo a corto y otros apoyos temporales para empresas, tales como subsidios salariales; concesión de licencias pagadas y extensión de derechos existentes a los trabajadores y licencia de formación, subvenciones y planes relacionados.
¿Quiénes son los más vulnerables según la OIT?
- Las personas con afecciones de salud subyacentes y las personas mayores que tienen mayor riesgo de desarrollar problemas de salud graves
- Los jóvenes, que ya enfrentan tasas más altas de desempleo y subempleo, son más vulnerables a la caída de la demanda laboral, como se observó durante la crisis financiera mundial
- los trabajadores mayores también pueden sufrir un impacto económico. Después del brote de MERS, se descubrió que estos tenían más probabilidades de experimentar tasas más altas de desempleo y subempleo, así como una disminución de las horas de trabajo
- Las mujeres que están sobrerrepresentadas en los sectores más afectados (como los servicios) o en ocupaciones que están en la primera línea de la lucha contra la pandemia. La OIT estima que el 58,6% de las mujeres empleadas trabajan en el sector de los servicios en todo el mundo, en comparación con el 45,4% de los hombres. Las mujeres también tienen menos acceso a la protección social y soportarán una carga desproporcionada de la llamada economía del cuidado, en el caso de cierre de escuelas o sistemas de cuidado.
- Los trabajadores desprotegidos, entre ellos los trabajadores independientes, los ocasionales y los trabajadores por encargo es probable que se vean afectados de manera desproporcionada por el virus, ya que no tienen acceso a mecanismos de licencia remunerada o por enfermedad, y están menos protegidos por los mecanismos convencionales de protección social y otras formas de suavización de ingresos.
- Los trabajadores migrantes son particularmente vulnerables al impacto de la crisis COVID-19, lo que limitará su capacidad de acceder a sus lugares de trabajo en los países de destino y regresar a sus familias.
Ahora bien, ¿cómo impactó tanto la enfermedad en la economía global?. El virus COVID-19 que brotó con gran intensidad a fines del 2019 en China ya llegó a 162 países, en algunos con más fuerza que otros. Lo cierto es que si uno revisa el mapa con los distintos focos donde el coronavirus se propaga con fuerza se explica el porqué de la gravedad de la situación y la caída de la actividad. Sobre cómo llegó a propagarse con tanta fuerza lo puede aclarar Instagram. Un informe aduce que la red social es capaz de ofrecer pistas sobre su esparcimiento.