Claro que frente a la posición que tomó Trump en la pandemia, comenzaron a circulas teorías de analistas e incluso de personas en las redes sociales que aseguraban que Donald Trump solamente quería concretar la reunión en de julio en Camp Davis para darle un empujón a su carrera política y mostrarse con una imagen globalizada de cara a las elecciones presidenciales de noviembre 2020. Claro que Merkel no fue la única líder en reaccionar a esta se sumaron muchos, pero ninguno canceló su asistencia.
Por ejemplo, si bien desde el Reino Unido, Boris Johnson ya explicó que no le parece correcto y que haría todo lo que está a su alcance para vetar la participación del Kremlin, la última palabra la tiene la Casa Blanca. La llamada de Trump llegó horas después de que el mismo trate de "obsoletas" las condiciones a la hora de decidir qué países ingresan y cuáles no al G7.
Recordemos también que frente al asesinato del ciudadano afroamericano, George Floyd, todo el mundo alzo sus voces condenando el racismo, también lo hizo Merkel: "El asesinato de George Floyd es algo terrible. El racismo es algo terrible. La sociedad estadounidense esta muy polarizada. Creo que los políticos deben trabajar hacia la reconciliación", aseguró la alemana condenando directamente el accionar de Trump frente a las crisis de cualquier tipo. No olvidemos que Merkel es una ex científica científica racional, prudente y diplomática, siempre busca el orden y los hechos.
Pero volviendo sobre la decisión de Trump en cuanto a la retirada de las tropas de Berlín, desde la Casa Blanca aseguran que la decisión no tiene relación alguna con las relaciones tensionadas con Alemania de la última semana sino que es algo que se viene pensando desde septiembre de 2019. A esto se le suma que uno de los objetivos del gobierno de Merkel para 2024 era aumentar el gasto militar alemán al 1.5% del producto interno bruto para y "acercarlo al nivel del 2% que los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte se han fijado como objetivo", explica WSJ.