"A veces esos grandes acuerdos de grandes empresas o grandes inversores o grande gente, están todos alrededor de la mesa, después de horas hacen el acuerdo, lo firman, y en el momento que están brindando por el acuerdo éste que está del lado de la mesa con aquél que está allá hacen uno por debajo de la mesa. No, con confianza y nunca traicionar la confianza", convocó el Papa.
A su vez, enfatizó que "la mirada cristiana de la economía y de la sociedad que es distinta de la mirada pagana o de la mirada ideológica, es cristiana y nace del mensaje de Jesús, de las bienaventuranzas, de Mateo 25, de ahí nace la mirada".
"Y la construcción de una comunidad justa, económicamente y socialmente para todos, la tienen que hacer todos: sindicalistas y empresarios, trabajadores y dirigentes. Tenemos que ir por el camino de la economía social.
Seamos realistas, la economía últimamente, en los últimos decenios, engendró las finanzas y las finanzas tienen el riesgo de terminar como la cadena de San Antonio, ¿no?, que creemos que hay mucho y al final no hay nada", dijo, al tiempo que pidió "volver a la economía de lo concreto, no perder lo concreto. Y lo concreto es la producción, el trabajo de todos, que no haya falta de trabajo, las familias, la patria, la sociedad. Lo concreto".
"En una sociedad donde haya un margen de pobreza muy grande, uno se tiene que preguntar cómo va la economía, si es justa, si es social o simplemente busca intereses personales. La economía es social", lanzó.
Por otro lado, en una nueva edición de sus videos mensuales por YouTube pidió al mundo "salir de la polarización" y apostar al "diálogo" para "mirar la realidad de una manera nueva".
"Me gustaría proponer a todos ir más allá de los grupos de amigos y construir la amistad social tan necesaria para la buena convivencia", cerró.
Por supuesto, sus declaraciones no pueden escindirse del contexto electoral que atraviesa la Argentina.