“Es inaceptable que los gobiernos de Alberto Fernández en Argentina y Andrés Manuel López Obrador en México decidan no acompañar a las numerosas víctimas de la crisis de derechos humanos en Nicaragua”, agregó Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas.
“Es lamentable que luego de tres años del inicio de una de las peores crisis de derechos humanos en Nicaragua, todavía existan posturas disonantes en la comunidad internacional. Hacemos un llamado a los gobiernos del hemisferio a unir sus voces por el cese a la represión en Nicaragua”, continuó.
Cabe recordar que la Cancillería argentina había explicado en un comunicado, que tanto el gobierno argentino como el mexicano “no estamos de acuerdo con los países que, lejos de apoyar el normal desarrollo de las instituciones democráticas, dejan de lado el principio de no intervención en asuntos internos”.
“Desde 2018 hasta mayo del 2021, más de 100 personas continuaban detenidas sólo por ejercer sus derechos a la libertad de expresión y a la reunión pacífica”, indicó Amnistía.
“Durante las últimas semanas la lista ha crecido rápidamente. La comunidad internacional ha podido dar cuenta de las recientes detenciones arbitrarias de cuatro aspirantes a la presidencia, nueve figuras públicas de la política nacional, dos ex trabajadores de una organización no gubernamental y un empresario”, precisaron.
“Desde hace más de tres años, la estrategia represiva del gobierno de Daniel Ortega no se ha detenido y, hasta el día de hoy, las autoridades siguen intentado silenciar cualquier forma de disidencia o crítica. A las recientes detenciones se suman la impunidad de las graves violaciones cometidas desde 2018, el acoso y hostigamiento contra personas defensoras de derechos humanos y periodistas independientes, y la aprobación de leyes que ponen en riesgo el ejercicio de los derechos humanos”, concluyó Amnistía.