La autorización se concedió luego de una minuciosa investigación realizada por el Paul-Ehrlich, que tuvo en cuenta el potencial perfil “riesgo-beneficio”de la vacuna-candidata.
Según comunicó la la entidad, se trata de una vacuna RNA elaborada por Biontech en conjunto el grupo farmacéutico Pfizer que contiene e información genética para la construcción de la llamada proteína de espiga del SARS-CoV-2 en forma de ácido ribonucleico.
El objetivo de la parte del estudio clínico constituye probar diferentes variantes de posibles vacunas basadas en el ARN y determinar su tolerancia y su capacidad de crear una respuesta inmunológica al SARS-CoV-2 y posteriormente también el impacto de una segunda vacuna.
Esta es la cuarta autorización en todo el mundo que se obtiene para el ensayo en personas de posibles vacunas contra el COVID-19. Sin embargo, desde el organismo regulador de vacunas de Alemania señalan que es "realmente improbable que la vacuna esté disponible este año para la población en general".