En la conversación, Gilmore dice que los blancos ahora estaban "adorando a los negros", agregando que había visto un video de una "chicha blanca que se veía bien y un pequeño niño lindo punk arrodillándose y besándoles los dedos de los pies". Ambos se quejan luego de los oficiales negros que forman parte de la policía, quejándose de uno que "se quedó sentado sobre su culo" durante las protestas. "Veamos cómo lo cuidan sus chicos cuando la cosa se ponga dura, veamos si no le meten una bala en la cabeza", responde Piner y luego se va. Más tarde, Moore lo llama para describir el reciente arresto de una mujer negra, llamándola con un insulto racista. "Necesitaba una bala en la cabeza y en ese momento y a otra cosa."
El jefe de policía de Wilmington, Donny Williams, quien es un hombre negro, dijo que las conversaciones eran "brutalmente ofensivas". "Este es el caso más excepcional y difícil que me he encontrado en mi carrera", aseguró Williams, quien había sido contratado para ese puesto recién este martes. Pidió reformas. Williams dijo que se ha asegurado de que ninguno de los hombres volverá a ser contratado en la ciudad jamás y que consultará con fiscales sobre la posibilidad de presentar cargos contra ellos.
Las conversaciones se conocieron por casualidad, apunta el Post. El 4/6, una sargento conducía la revisión de videos de rutina cuando se encontró con el material. Alertó a un superior que inició una investigación. El 9/6, una investigación interna confrontó a los hombres, quienes admitieron haber tenido la conversación pero se justificaron diciendo que estaban estresados por el clima que se vive. Moore y Gilmore dijeron que no son racistas y Moore agregó que él no suele hablar así pero se estaba "alimentando" de Piner. Piner dijo que la cinta era "vergonzosa" y que fue la preocupación sobre la seguridad de su familia lo que lo había llevado a un "punto de quiebre".