El proceso de devolución de la turbina trabada en Canadá se ha visto dificultado debido a las exigencias de Gazprom, que afirma que la documentación entregada por Canadá y Alemania no elimina los riesgos vinculados a las sanciones y "genera preguntas adicionales", en particular, los relacionados con la reparación futura de otras turbinas, explica el portal 20minutos. Berlín afirma que no hay motivos técnicos para el recorte:
"Hemos tomado nota del anuncio. Observamos la situación muy de cerca en estrecho contacto con la Agencia Federal de Redes y el equipo de crisis del gas", según un comunicado del ministerio alemán de Economía y Protección del Clima. "Según nuestras informaciones no existen razones técnicas para una reducción de los envíos", agregó la nota del ministerio. "Se han cumplido los requisitos de aprobación de sanciones para la entrega de la turbina en cuestión. Canadá ha concedido la exención exigida por la legislación canadiense. De acuerdo con la ley de sanciones de la UE, no se requiere exención", explica la nota en relación con el dispositivo entregado a Gazprom para operar el gasoducto Nord Stream.
Por su parte, el Kremlin ha destacado este lunes que Rusia "no está interesada" en cortar el suministro de gas a Europa y ha afirmado que el país es "un suministrador responsable", en medio de las críticas contra Moscú. "Rusia es un suministrador de gas responsable y no importa lo que se diga. Rusia era, es y sigue siendo un país que garantiza en gran medida la seguridad energética de Europa", ha dicho el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitry Peskov.