En cuando a USA, el FMI espera ahora menores estímulos fiscales que, junto con el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal y la persistencia de escasez en las cadenas de suministro llevaron a una reducción de 1,2% en el crecimiento previsto en 2022 para el país se proyecta una suba de 4%.
La inflación es el fenómeno que al FMI más le preocupa y espera que se mantenga alta a nivel mundial en el corto plazo y que promedie un 3,9% en las economías avanzadas y un 5,9% en los mercados emergentes y las naciones en desarrollo durante el 2022.
Latinoamérica
El análisis del FMI bajo la expectativa de crecimiento sobre Brasil indicando que tendrá una variación positiva del PIB de apenas 0,3% este año, un recorte de 1,2 puntos porcentuales frente a la estimación de octubre. Esto se atribuye en buena parte por la inflación acelerada que ha desvalorizado al real, dificultades en las exportaciones de materias primas y un agresivo ciclo de alzas de tasas de interés del banco central.
En México la expectativa de crecimiento será del 2,8%, también 1,2 puntos por debajo de lo esperado.
La economía latinoamericana crecerá en 2022 un 2,4%, según las previsiones del FMI, que rebaja en seis décimas su estimación de octubre. Lo que resulta curioso es que si bien condena a la región, las proyecciones de crecimiento aumentan para Argentina.
En el contexto de las negociaciones por la deuda, el FMI considera que la economía argentina crecerá un 3% este año mientras que hace tres meses esperaba un 2,5% de expansión.