"Partimos con la plataforma continental extendida de la Provincia de Isla de Pascua, luego nuestra plataforma continental jurídica al sur del punto 'F' del Tratado de Paz y Amistad de 1984, y ahora la plataforma continental extendida al oeste de la Península Antártica", explicó Allamud.
Para dimensionarlo mejor, indicó: "Chile tiene 700.000 kilómetros cuadrados de superficie. Las tres presentaciones que estamos realizando suman un área similar".
Al respecto, el ministro Allamand explicó que "las plataformas continentales marítimas tienen una gigantesca importancia, particularmente en el ámbito del resguardo a la biodiversidad y en todo lo que tiene que ver con el conocimiento científico del fondo marino". El canciller destacó que "esto va a ser uno de los legados más importantes de la Presidencia de Sebastián Piñera".
¿Conflicto en puerta?
El documento se suma a la actualización de la Carta Náutica N°8, establecida en agosto pasado, que determinó el límite exterior de la plataforma continental de 200 millas marinas desde Punta Puga hasta las islas Diego Ramírez.
Esta actualización despertó los repudios de Argentina, reavivando las aguas de un conflicto que casi terminó en una guerra en los 70. El documento contempló 200 millas al extremo sur, incluyendo un tramo que Argentina alega como propio, dentro de un sector con fronteras difusas.
En ese momento, el aquel entonces ministro de Relaciones Exteriores argentino, Felipe Solá, sostuvo que Piñera estaba cometiendo una "trasgresión" al Tratado de Paz y Amistad de 1984, firmado con la intermediación del papa para evitar un conflicto bélico. Solá también tildó a esa pretensión chilena como un "avance inusitado", y su cartera lanzó un comunicado subrayando que la ONU ya aceptó los límites establecidos por el pacto pacificador.
La negativa fue respaldada por el Senado en octubre, que dejó de lado las diferencias internas y lanzó un dictamen con 58 votos, de forma unánime. Así, los senadores reafirmaron todo lo legislado sobre el límite exterior de la plataforma continental e insular argentina, y rechazaron la pretensión del gobierno chileno de extender la suya.
Por su parte, Chile siempre sostuvo que el tratado le garantizó la administración de las islas al sur del canal de Beagle, compartido y disputado por ambas naciones históricamente.
Con esa premisa, y considerando estas islas, el Gobierno de Piñera sostiene que su plataforma continental tiene 200 millas más hacia el este de lo aceptado por Argentina.
Hasta el momento, el actual canciller argentino, Santiago Cafiero, no se manifestó sobre la presentación chilena a la ONU en enero.