El audio se volvió viral y enfureció a la mayoría conservadora musulmana del estado de Kano, que se rige por la sharía. Generó violentas protestas frente a la casa de la familia del músico.
Sharif-Aminu fue detenido y condenado en un juicio celebrado a puertas cerradas. La sentencia establece que el músico fue condenado por hacer "una declaración blásfema contra el profeta Mahoma en un grupo de WhatsApp."
En el estado de Kano, la blasfemia es una ofensa que puede ser penada con la sentencia de muerte.
Durante el juicio, Sharif-Aminu admitió el cargo por blasfemia, dijo que había cometido un error.
Bajo la ley de la sharía, una confesión voluntaria es vinculante.
Los abogados de Sharif-Aminu, quienes se involucraron en el caso solamente después de la condena, dicen que no le fue permitida representación legal antes ni durante el juicio -una contravención al derecho constitucional de los ciudadanos nigerianos a ser representados legalmente-.
Los abogados de Sharif-Aminu han apelado la sentencia.