"La situación en la que estamos es ridícula. La música es una de nuestras grandes exportaciones. Es una industria que mueve al año 5.800 millones de libras y sin embargo nos han dejado al margen de las negociaciones comerciales".
John no es el primer músico británico en presentar una queja de este tipo. Este lunes 8/2 llegó al Parlamento una carta abierta dirigida al gobierno británico por más de 100 músicos en la que lo acusan de "haber fallado vergonzosamente" en las condiciones de viaje para los músicos, que reduce notablemente las posibilidades del sector.
Como resultado de la salida de la UE, "los músicos británicos que quieran tocar en Europa necesitan ahora un visado o permiso de trabajo para cada país que visiten, un carnet y una lista de sus bienes tales como sus instrumentos permitidos para cruzar a través de las fronteras", advierte el cantante.
"Es una pesadilla burocrática que aumenta enormemente el costo de cualquier gira. No quiero vivir en un mundo donde solo una determinada clase de artistas pueda permitirse el lujo de salir de gira."
"Llevar tu música a públicos de otras culturas, que no hablan necesariamente tu mismo idioma, te hace un mejor músico. Como descubrí en los sesenta, podés pasar meses en una sala de ensayo perfeccionando minuciosamente tu material y no aprenderás tanto sobre la performance en vivo como si pasás media hora intentando ganarte a una audiencia desconocida...escribís mejores canciones como resultado."
Entre otros artistas británicos que han hecho público su descontento con el Brexit están el director de orquesta Simon Rattle y la primera mujer nombrada como Maestra de la Música de la Reina, Judith Weir. También firmó el cantante de The Who, Roger Daltrey, quien fue acusado de hipocresía porque anteriormente había dicho: "¿Qué tiene que ver el Brexit con el negocio del rock? Ay, querido, como si no hubiéramos salido de gira por Europa antes de la maldita Unión Europea."