Sin embargo, esta estrategia tiene un límite, marcó el jurado con su sentencia: mentir no está permitido. Es que Holmes había colocado logotipoos de gigantes farmacéuticos como Pfizer y Schering-Plough, sin su autorización, en los informes de Theranos que elogiaban la tecnología de su empresa, con el objetivo de seducir a inversionistas.
Pero en 2015, el diario The Wall Street Journal publicó un artículo investigando a Theranos, describió un lugar de trabajo disfuncional y a los empleados secretamente preocupados de la fiabilidad de los tests de sangre. Con ese artículo comenzó una serie de escándalos mediáticos e investigaciones que llevaron a la disolución de la compañía en 2018.
El gobierno presentó cargos contra Holmes por haber supuestamente engañado a inversionistas y pacientes sobre las capacidades de su proyecto de testeo sanguíneo. Se declaró inocente.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó distintas pruebas que acreditaban que Theranos tenía problemas significativos y que Holmes lo sabía.
El jurado ha concluido que Holmes es culpable de 4 de los 11 cargos de fraude por los que fue imputada, considerando que engañó a los inversionistas para colocar dinero en su startup.
Holmes enfrenta la posibilidad de pasar años en la cárcel. Ella estará en libertad y la semana que viene habrá otra audiencia para fijar las condiciones de su fianza. No fue definida la fecha de la audiencia en la cual será fijada su sentencia, ni se pronunció cuando dejó el tribunal.