Donald Trump se olvidó del shutdown más largo de la historia y de sus hambreados
Donald Trump puso la mira en el Caribe, pero se ha olvidado de su propio Estados Unidos que enfrenta el cierre de gobierno federal (shutdown) más largo de la historia. O quizá quiere llevar al límite a los demócratas.
03 de noviembre de 2025 - 12:14
El presidente estadounidense Donald Trump está incumpliendo su palabra de honor con el electorado republicano al que le prometió poner a “Estados Unidos Primero” y hacerlo “Grande Otra Vez” (Make America Great Again), al centrarse por estos días en asuntos externos como el respaldo financiero a Javier Milei y el narcoterrorismo en el Caribe, olvidándose de lo doméstico y de que Estados Unidos enfrenta el cierre del gobierno federal / shutdown más largo de la historia del país, el cual cumple su día 32 y que ha dejado a varios empleados públicos sin sueldo, al mismo tiempo que ha paralizado la ayuda alimentaria a más de 42 millones de estadounidenses. Todo esto tiene que ver con la presión republicana contra los demócratas, quienes no dan el brazo a torcer.
El cierre de gobierno ha entrado en vigor desde el pasado 1 de octubre debido a que los demócratas y republicanos no lograron llegar a un acuerdo dentro del Capitolio sobre el presupuesto federal de 2026, lo que ha provocado que actualmente millones de empleados no esenciales, como los de agencias gubernamentales, personal administrativo y trabajadores de parques nacionales, muchos de ellos votantes republicanos, estén de licencia sin goce de sueldo (furlough), lo que significa que no trabajan ni reciben salario hasta que el gobierno reanude sus actividades.
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"Podemos hacer cosas durante el cierre que son irreversibles, malas para ellos (los demócratas) e irreversibles para ellos, como dejar sin empleo a un gran número de personas, recortar cosas que les gustan, recortar programas que les gustan", declaró Donald Trump, unos días antes del debate de presupuesto, a sabiendas de que habría un cierre de gobierno.
Los empleados y trabajadores esenciales sí continúan trabajando, al ser considerados vitales para la seguridad, pero no reciben su salario hasta que el cierre termine, lo que incluye a los trabajadores de la salud en hospitales federales, agentes de la policía federal (FBI, DEA, etc.), bomberos federales, controladores de tráfico aéreo y empleados del Departamento de Defensa, muchos de ellos votantes republicanos, quienes trabajan sin recibir un solo centavo por este cierre de gobierno más largo de la historia de Estados Unidos.
Las administraciones federales continúan en pausa y miles de funcionarios se encuentran en desempleo técnico en Estados Unidos, lo que se traduce en una contracción de la economía, filas más largas para hacer trámites, empleados trabajando sin gozar de su salario, y el cierre de oficinas gubernamentales, museos y parques.
En tanto, los senadores estadounidenses instan al presidente Trump a reanudar las negociaciones para poner fin al cierre de gobierno, mientras la situación económica se agrava para los empleados sin goce de sueldo y los hogares en vulnerabilidad.
La puja entre Trump y los demócratas en pleno cierre del gobierno más largo de la historia
El punto de controversia sigue siendo el Medicare, el programa de seguro médico con fondos públicos, el cual caduca este año y que los republicanos no quieren extenderlo. Sobre ello, los demócratas quieren reabrir el gobierno e iniciar conversaciones sobre cómo abordar la expiración de los subsidios mejorados de la Ley de Cuidado de la Salud Asequible (Affordable Care Act), que dejarán a millones de estadounidenses con facturas de seguro médico mucho más elevadas.
Los demócratas, que han bloqueado repetidamente una medida republicana para reabrir el gobierno, han condicionado las negociaciones sobre la atención médica a su votación para poner fin al cierre del gobierno (The Wall Street Journal) Los demócratas, que han bloqueado repetidamente una medida republicana para reabrir el gobierno, han condicionado las negociaciones sobre la atención médica a su votación para poner fin al cierre del gobierno (The Wall Street Journal)
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Los senadores republicanos han defendido en gran medida la obstrucción parlamentaria , aunque algunos han dicho que eliminarla debería ser una opción si los demócratas no ceden. | GENTILEZA THE WALL STREET JOURNAL
“Solo entablaremos conversaciones sobre políticas una vez que los demócratas dejen de tener como rehén al pueblo estadounidense y reabran el gobierno”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano por Luisiana), afirmó que los demócratas estaban haciendo maniobras políticas y que lo más sencillo era que el Senado aprobara la medida que la Cámara ya había aprobado. Los demócratas “están, literalmente, utilizando al pueblo como moneda de cambio”, declaró a Fox News Sunday.
En una entrevista con el programa “60 Minutes” de CBS, emitida el domingo por la noche, Trump afirmó creer que los demócratas terminarían votando a favor de reabrir el gobierno y reiteró su llamado a ignorarlos si no lo hacen. “Los republicanos tienen que endurecerse. Si acabamos con la obstrucción parlamentaria, podremos hacer exactamente lo que queramos”, declaró.
42 millones de estadounidenses en crisis por el shutdown
Este contexto de estancamiento y de parálisis financiera en pleno cierre de gobierno (shutdown) ha impactado en la economía estadounidense debido a que los trabajadores sin goce de sueldo tienden a reducir su gasto, lo que afecta la demanda local. De igual forma, el cierre de gobierno ha desencadenado una incertidumbre financiera, así como pérdidas de ingresos millonarios para los contratistas, y ha puesto en peligro la ayuda alimentaria para millones de estadounidenses en situación de vulnerabilidad.
Esta es la situación de 42 millones de estadounidenses de bajos recursos que dependen del Programa de Asistencia Nacional Suplementaria, conocido como SNAP, quienes están viviendo en carne viva el cierre de gobierno que ya lleva un mes y dos días.
"Hagamos todo lo posible para apoyarnos unos a otros para que ninguna familia pase hambre", pide en su página web el Departamento de Servicios Humanos de Arkansas.
La iglesia Palabra de Vida de la Comunidad Cristiana Internacional en el Bronx, Nueva York, ya cuenta por centenares los nuevos solicitantes que se suman a sus habituales largas filas para retirar bolsas de comida gratuita.
"Esto es más que una crisis", le dice a la agencia AP el reverendo John Udo-Okon, que dirige la despensa de alimentos de ese templo. "En este momento, puedes ver la desesperación, puedes sentir la frustración por la que está pasando la gente", agrega.
"La gente está nerviosa, asustada", advierte Jill Corbin, directora del comedor de beneficencia y despensa de alimentos de San Vicente de Paúl en Norwich, Connecticut. "Es como si todo se estuviera desmoronando al mismo tiempo", sostiene.