Afganistán ha caído en manos talibanas a la velocidad de un rayo ante la retirada de las tropas estadounidenses y de la OTAN.
Entre los temas en agenda en la reunión G7 estarán: garantizar evacuaciones seguras, prevenir una crisis humanitaria y ayudar al pueblo afgano a proteger los progresos de los últimos 20 años, según dijo el primer ministro británico.
También es factible que se discuta la posible extensión de la fecha límite para el retiro completo de tropas, previsto inicialmente para el 31/8.
Biden dijo que si sus aliados del G7 se lo piden, lo hará -extenderá la fecha límite-, y que está trabajando codo a codo con otros países para que todos pudieron evacuar a sus ciudadanos.
Reuters adelanta que Gran Bretaña quiere promover la imposición de sanciones económicas a los talibanes.
Estados Unidos y sus aliados están siendo criticados por su gestión de la crisis, especialmente por el caos en el aeropuerto de Kabul, donde miles de afganos intentan de huir de su país por temor a represalias de los talibanes, explica la agencia Télam.
Mientras tanto, persiste una resistencia al Talibán en la zona del Valle de Panjshir, liderada por Ahmad Massoud, hijo del combatiente conocido como el "León de Panjshir". Pero el Talibán ha dicho que la zona está sitiada y quienes resisten al grupo también reconocieron que este ha avanzado en la región.
Han recorrido el mundo imágenes de niños armados allí con banderas de la Alianza del Norte (la que resistió al Talibán en la misma zona décadas atrás).
La resistencia contra los talibanes puede contar con "miles de personas" dispuestas a luchar, afirmó hoy Ali Nazary, jefe de relaciones exteriores del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán (NRF) encabezado por Massoud.
Nazary dijo a la BBC que su grupo tiene "miles de fuerzas listas para la resistencia", pero que primero quiere entablar negociaciones pacíficas.
"Si fallan, no aceptaremos ningún tipo de agresión", aseveró.
Los habitantes de Panjshir llevan 40 años sin poder ser invadidos por ninguna fuerza enemiga.