"Si el gobierno hubiera sido más rápido en la adquisición de vacunas, muchas personas todavía estarían con nosotros", dijo el joven.
Además, la elección de la prenda es sumamente simbólica: el año pasado Bolsonaro afirmó sarcásticamente que la vacuna Pfizer podría convertir a los receptores es caimanes. En respuesta a este comentario, varios opositores pro-ciencia han optado por vacunarse vestidos de diferentes tipos de reptiles.
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Una manifestante vestida con un disfraz de caimán baila durante una protesta que pide el acceso a la vacuna contra el coronavirus y contra el presidente brasileño Jair Bolsonaro. Foto: Ueslei Marcelino/Reuters.
Muchos de ellos usan un disfraz de jacaré: el caimán nativo de varias partes de Brasil, incluida la Amazonia, una región que viene siendo muy atacada por madereros y mineros ilegales desde que Bolsonaro asumió el poder el 2019.