Además, agradeció a sus contrincantes dentro de la coalición oficialista: a Lavín, a Ignacio Briones (Evolución Política) y a Mario Desbordes (Renovación Nacional), por el "clima de profunda amistad cívica" con que se dio la campaña hacia las primarias.
"Para mí fue un ejemplo de competencia en buena lid, de buena política", dijo y agregó: "Chile Vamos es desde hoy un solo partido, una coalición que se prepara para una elección en conjunto, creando un proyecto de justicia y libertad para los chilenos, para crear un mejor futuro".
Pero, más allá de la sorpresa de Sichel, el gran ganador de la noche fue el candidato del Frente Amplio (FA), Gabriel Boric. El actual diputado por Magallanes, logró arrasar en todas las regiones del país con poco más de un millón de votos (60%) y superó por más de 400 mil votos a Chile Vamos. Esto no solo deja un muy buen pie para seguir con la carrera hacia las presidenciales de noviembre, sino que también en su amplia votación se evidenciaron sectores más moderados, explica el diario chileno El Mostrador. Por lo tanto, los puentes para seguir creciendo hacia la centroizquierda ya están tendidos.
"No le tengan miedo a la juventud para cambiar este país porque también bebemos de la experiencia de los que lucharon antes que nosotros, aprendemos de sus errores y de sus aciertos y con la conciencia histórica de que somos herederos de una posta más larga que nuestras experiencias civiles", dijo el candidato a la prensa en Santiago.
"Esta victoria es para el pueblo de Chile, que lleva tanto tiempo luchando para poder tener algo tan sencillo como una vida digna, pero que este modelo se lo ha negado permanentemente", afirmó Boric.
"Nuestra candidatura le habla a todos los que se han sentido decepcionados y aislados de la política institucional, a las familias endeudadas, a las mujeres empobrecidas mientras los más ricos se enriquecen", agregó.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile está programada para el próximo 21 de noviembre, mientras que una eventual segunda vuelta está agendada para el 19 de diciembre.
El triunfo de Boric y Sichel cambia radicalmente el tablero político electoral de noviembre y, por supuesto, de las alianzas que se conformarán a partir de ahora.
Los desafíos de los candidatos
El analista político Marco Moreno dijo en una entrevista con El Mostrador que en lo inmediato Boric "va a tener desafíos importantes, luego de las fuertes fricciones de estos últimos días entre el candidato Jadue y Boric, que llevaron a un punto de tensión muy alto el pacto Apruebo Dignidad, ahora tendrá que hacer un esfuerzo para recomponer la amistar cívica al interior del pacto".
Otro desafío para Boric es "cómo arma una lista parlamentaria con el Frente Amplio, el Partido Comunista y con la centroizquierda ¿Cómo va a armar un bloque tratando de incorporar a la centroizquierda con esta dificultad que tendrá de integrar al Partido Comunista?".
En cuanto al candidato oficialista, Moreno sostuvo:
"Sichel tiene un desafío importante, porque va a tener que llegar a alianzas con partidos políticos de la derecha, va a tener que llegar a acuerdos con Renovación Nacional (RN), la UDI y Evópoli respecto de un programa de gobierno en primer lugar, pero sobre todo de una plantilla parlamentaria para poder competir en noviembre. Los candidatos presidenciales necesitan a los candidatos parlamentarios". "Sichel tiene un desafío importante, porque va a tener que llegar a alianzas con partidos políticos de la derecha, va a tener que llegar a acuerdos con Renovación Nacional (RN), la UDI y Evópoli respecto de un programa de gobierno en primer lugar, pero sobre todo de una plantilla parlamentaria para poder competir en noviembre. Los candidatos presidenciales necesitan a los candidatos parlamentarios".
El problema reside en que Sichel ninguneó en innumerables ocasiones a sus compañeros oficialistas, bajo la estrategia de que él no responde a órdenes de partidos, y del valor de ser independiente, antipolítico y proveniente de una realidad de la que sus socios no están al tanto. "Las deslealtades se pagan", dijeron más de uno.
Renovación Nacional, el partido más grande de Chile Vamos, queda ahora al borde de la fractura interna, al no haber sido capaz de apoyar con fuerza a su candidato, pero especialmente por dejar en evidencia las diferencias ideológicas de fondo que existen en su interior.