Kerns dijo en la presentación judicial que había sido sujeto de "acoso permanente en la forma de emails abusivos, llamadas, amenazas físicas y económicas e incluso acusaciones de traición, por representar a la campaña del presidente de USA en este litigio."
Más tarde el lunes, Kerns pidió permiso para abandonar el caso, en el que la campaña de Trump busca bloquear la certificación de resultados del estado.
Trump se niega a conceder la elección a nivel nacional y Pensilvania es uno de los pilares en los que se apoya. El mandatario asegura que Joe Biden solo ganó porque hubo "fraude", aunque hasta el momento no ha presentado pruebas de episodios que demuestren un intento sistemático de robar la elección o casos significativos que podrían modificar el resultado electoral.
Trump dijo en Twitter que hoy a las 12 (hora de USA) habrá una conferencia de prensa de sus abogados en la que explicarán cómo él podría terminar ganando la elección, algo que a todas luces parece un imposible hasta el momento.
El viernes, el juez federal Matthew Brann, de Williamsport, Pensilvania, permitió a la firma Porter, Wright, Morris & Arthut retirarse de este mismo caso luego de que el grupo republicano anti-Trump "The Lincoln Project" los acusara de estar "atacando la democracia".
Brann también permitió a 2 abogados de Texas que fueron subsecuentemente contratados por la campaña de Trump dejar el caso el lunes, solamente horas después de haber tomado oficialmente el caso.
Quien se está haciendo cargo del caso ahora es el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani. El martes por la tarde, Giuliani presentó su argumento, intentando demostrar que se ha despojado a Trump de su reelección. Es la primera vez que representó a un cliente en un tribunal por 1° vez en casi 3 décadas.
Trump ya perdió un caso en Pensilvania ante la justicia estatal, el que aún sigue vigente es federal.