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Jagmeet Singh, líder de la tercera fuerza en las elecciones de Canadá.
Aunque en Canadá son usuales los gobiernos de minoría, los ciudadanos tendrían que otorgar al menos otros 15 escaños a los liberales para que puedan legislar sin necesidad del apoyo de la oposición. Una jugada arriesgada de la que el premier canadiense espera salir victorioso, tras una campaña relámpago de casi un mes.
Si el actual primer ministro gana, lo más probable es que sea otro gobierno minoritario, dejándolo nuevamente dependiente de otros partidos para gobernar.
Las boletas en papel de todos los distritos electorales deben contarse a mano antes de que los resultados sean claros, lo que probablemente ocurrirá hasta bien entrada la noche del lunes o la madrugada del martes. Están llamados a votar 27 millones de los casi 40 millones de canadienses.
La popularidad de Trudeau en descenso
El trasfondo de estos comicios es visto como una interpretación para premiar o castigar la gestión de Trudeau. El premier sigue siendo considerado por muchos como el mejor jefe de Gobierno potencial. No obstante, está lejos de los niveles de aprobación con los que contó en 2015.
En medio de un segundo Gobierno consecutivo y escándalos empresariales, la imagen política del primer ministro se ha visto desgastada. Ahora, el principal medidor de su Administración y el centro del debate es el manejo de la pandemia.
Aunque en una muestra de confianza a su gestión Trudeau adelantó elecciones, la oposición le ha lanzado fuertes críticas por convocar a unos comicios valuados en 600 millones de euros cuando el país atraviesa la cuarta ola de contagios.
Por otro lados, su manejo de la adquisición de vacunas y sus programas de apoyo económico para trabajadores y empresas fueron bien recibidos en última instancia, lo que aumentó su popularidad.
¿Qué cuestiones dominan el debate?
Coronavirus: La respuesta a la pandemia es un punto de discordia entre los dos candidatos. Mientras Trudeau apoya vacunación para viajes y para los trabajadores federales, así como los pasaportes de vacunas, O'Toole se opone a ellos. Canadá tiene una de las tasas de vacunación más altas del mundo, pero en algunas áreas, el número de casos ha aumentado y los hospitales están cerca de su capacidad.
Cambio climático: Trudeau hizo de este tema una prioridad y, entre otras medidas, introdujo un impuesto nacional al carbono. Los conservadores se opusieron a esto por años, pero llegaron a esta campaña con un plan de impuestos también. Los ciudadanos han mostrado su preocupación y existen fuertes dudas sobre si el país logrará cumplir la meta de reducir en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, con respecto a los niveles registrados en 2005.
Control de armas: O'Toole prometió derogar la prohibición de 1.500 modelos de rifles de asalto de estilo militar, pero pareció abandonar ese plan rápidamente. Las encuestas en Canadá muestran un fuerte apoyo a las estrictas restricciones a las armas.
Economía: El país norteamericano logró recuperar casi todos los puestos de trabajo perdidos por la pandemia. Sin embargo, el gasto en vacunas y apoyo económico ha dejado grandes deudas y déficits, algo que era imposible que no pasara. Es más, O'Toole criticó esto pero luego dio a conocer planes de gastos similares.