
La policía canadiense avanzó contra los últimos manifestantes y realizó varios arrestos, intentando poner fin a una de las protestas más grandes que se han desatado en Canadá contra la obligatoriedad de las vacunas y otras restricciones impuestas por la pandemia del Covid-19.
Los manifestantes, agrupados bajo el nombre de Convoy de la Libertad, son principalmente camioneros que se oponen a las medidas sanitarias. Llevan 2 semanas ocupando el centro de la capital Ottawa con camiones pesados, además de haber bloqueado el tráfico entrante en el puente Ambassador, en Windsor, la principal ruta comercial entre USA y Canadá. El 25% del comercio entre los dos países pasa por ese puente.
El 10/2, el presidente estadounidense, Joe Biden, instó a Canadá a que utilizara sus poderes federales para terminar con el bloqueo. Desde el 8/2, otro cruce fronterizo en la provincia de Alberta también está bloqueado en ambas direcciones. El puente Blue Water, que conecta Ontario con Michigan, mientras tanto, reporta demoras de por lo menos 4 horas y media.
Aunque el puente Ambassador ha sido reabierto, persiste la protesta más grande contra las medidas contra el Covid-19, que tiene lugar en la capital Ottawa. Desde el 29/1, las calles situadas en los alrededores del Parlamento de Canadá están ocupadas por unos 400 camiones y miles de manifestantes llegados de todos los puntos del país. Según la policía, se trata de alrededor de unos 4000 manifestantes.
El Convoy de la Libertad ha inspirado caravanas similares en Francia, Nueva Zelanda y Holanda. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha advertido que podrían estar preparándose caravanas de camiones en ese país.